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sábado, 21 de abril de 2018

EL VUELO DEL ALMA


Empezó siendo una pequeña semilla, creciendo pausada,lenta, mientras el mundo se mostraba cruel y sombrío, sumido en una lucha por la supervivencia. Un por qué, mil preguntas en su mente, un corazón que latía, fuerte, presente, mostrando sus dudas, sus miedos, su verdad emergente.
No había adaptación posible, su voz era distinta, su deseo de volar y de ser insurgente ante la realidad impuesta, se manifestaba cada vez con más persistencia.
Y estalló su pecho en llamas, y sus alas de fuego se elevaron ardientes para darle la libertad que anhelaba.
Su cuerpo era el fulgor de su alma, dispuesto a romper las cadenas que la sujetaban, colmado de su verdad, de una nueva realidad liberada.
¿Y quién soy yo? Se preguntaba.
El aire era cálido y arremolinado y dulce le susurraba.
Eres la vida, alma insurrecta que no temes, que te dispersas y te separas de la mentira, que te escapas para ser el todo que siempre fuiste, porque amas, porque sientes, porque eres la musa del personaje que te aclama, que te vive en cada poema y en cada canción que nace, en cada partitura y en cada obra de arte, eres la que brilla en cada mirada que despierta para salir del abismo absurdo que se convirtió en esta cárcel, lugar de ideas y creencias que construyen esferas fabricadas con falsas realidades.
Eres la clave para el reconocimiento de la deidad que se abre paso entre los muertos, para resucitarlos y llevarlos al conocimiento, a su origen, a la libertad de esta noche oscura que se termina, porque un nuevo amanecer se acerca, y el sol ilumina tu paso, para verte renacer de las cenizas, para que un nuevo mundo se emplace.
Así que vuela, pequeña alma de alas doradas, álzate, deja tu estela para que otros la vean y la alcancen, pues todo está en ti, no eres esclava de nadie, no eres dueña de nada, eres la totalidad de lo eterno, la increíble vida palpitando en el amor, más allá del cielo y del infierno, eres la unidad, la existencia distendida en dimensiones y densidades, eres cada una de las semillas que aún no advirtieron que sueñan sumidas en el silencio, que están sujetas a un mundo que ya se acaba, que se desmorona, que se desintegra, pues se avecinan nuevos tiempos.
Ya no hay nada que te someta, no existen impedimentos, tú eres la firmeza, lo absoluto, mas no huyas, toma el control de tu cuerpo, dirige tú la experiencia, sé lo que eres sin que el ego se imponga y permanezca.

Arael Elama.



martes, 3 de abril de 2018

CANTO DE AMOR


Cuando la cálida fragancia de tu mirada se durmió en mi lecho, todas las músicas se desvistieron de los desencantos, todas se abrazaron y se fundieron en las esquinas de los verbos de nuestras canciones más sublimes y más divinas.

Y sin pensamiento, sin idea, sin la influencia del personaje que siempre me lastima, te besé en la bruma de tus misterios y de tus caídas, te acuné en las heridas que se sanaban desde tus miedos y tus mentiras, te amé con el amor, no con el temor que solía engañarme y encarcelarme el alma al intentar controlar cada paso que mi cuerpo daba en el camino de la vida. Te deseé en mí como se anhelan la felicidad y la dicha, sin percatarme de que eras yo misma, porque en mi pecho latías, existías, como el agua en el río, como la ola en la playa, como el viento que mueve las hojas del árbol en una tarde de primavera callada.

En mi canción tú eras ya la melodía, eras la inspiración, y el suave resplandor que brotaba en cada nota que mi corazon componía, eras la belleza del piano, la elegancia del sonido que los violines desprendían , eras la voz del espíritu resonando en mi boca, donde tu nombre se escondía y a la vez resurgía para volar en mi canto, como ave que agita sus alas en el cielo de mi esencia más pura, que te adora y que te ama incluso en la limitación de este cuerpo que envejece y que siente el amor de una forma a veces equivocada por miedo a sucumbir a la locura.

Y cantaba con tu voz, mientras tú me hablabas con la mía...
Eres ahora ese dulce canto que nace de mi alma y que desenvoca en tus pupilas...

Arael Elama...




sábado, 18 de noviembre de 2017

UNA REALIDAD SECRETA


Asomada siempre en el punto de intersección entre lo mundano y lo invisible, entre la incrédula realidad y la absolutamente insulsa fantasía de su mundo secreto, ahí afloraban las palabras que enternecían sus arduos pasos, inquietos y desprovistos de la osadía de un escritor intrépido.

Un tenue halo de misterio la acompañaba en su poético desdén por la cotidiana destreza de lo que se solía considerar vida, mas ella sospechaba que había algo más, algo inquietante, algo que percibía y que no comprendía.

Se instaló en su alma un despropósito al intentar describir con palabras el resplandor de ese horizonte que latía en su corazón, un lugar que recordaba vagamente, un espacio sólo suyo donde lograba reconocerse y verse como lo que siempre fue, antes de estar acomodada en una confortable y apropiada escala de grises..

Ella pertenecía a un multiverso difícil de relatar sin caer en el desatino de la inclemente obsesión del lamento de quien anhela el regreso a un hogar que todavía no logra recapitular...

Mas en sus manos, en sus versos, se alojaban las señales de su verdad, de su magnificencia, de su experiencia como luz, como energía, y eso la hizo despertar...

Era la expresión de la vida en estado lumínico, danzando por el cosmos, sintiendo la libertad como su naturaleza más esencial.

Y en un azar fulgurante, se aterciopelaban sus movimientos, acompasados, como música brillante, vibrando sin miedo, junto a otros como ella, que se arremolinaban formando espirales, desplazándose por multidimensiones exultantes de amor y de armonías, de gestos vivaces y audaces, de claras pulsaciones de creación y de alegría.

Mas no estaba sola, recordaba cómo se entrelazaba con la energía de una ráfaga centelleante, una estela resplandeciente que permanecía unida a ella en cada oscilación, en cada giro, en cada posición, ambos en la misma frecuencia, ambos en el mismo amor.

Entre millones de estrellas, galaxias, entre un sinfín de planetas, constelaciones, mundos paralelos, incontables dimensiones, el infinito era su hogar, mas en un universo decidió experimentarse como la escritora de letras en la tierra de tonos grises, donde como humana se encarnó.

Y ambas refulgencias se abrazan ahora cuando se acuerdan, cuando se reconocen en sus sueños, junto a los que se atreven a ser conscientes de sus etéreos recuerdos.

Su realidad secreta impulsó el color en cada flor, en cada campo, en cada cielo, para pintar de amor con infinitud de universos, cada poesía, cada relato, cada cuento.

Tal vez por eso se asoma a sus ocultos enigmas, tal vez los está descubriendo y escribiendo, tal vez los está divulgando y esparciendo, como la flor propaga su aroma a través de la magia del viento...

Arael Elama



sábado, 4 de marzo de 2017

TÚ Y YO




Nunca estamos demasiado lejos, porque donde tú estás, yo estoy, porque te siento, porque puedo recorrer mil universos, visitar un millón de estrellas, o un infinito de realidades, y siempre te llevo conmigo.

 


Nunca estamos demasiado lejos, porque no existe la distancia entre nosotros, ni siquiera cuando hay olvido, o cuando nos enlazamos en los cuentos y en los experimentos de vidas que no nos corresponden.

Nunca estamos demasiado lejos, ni siquiera cuando creamos que nos odiamos, a causa de los enredos que se nos cuelan por las mentiras de nuestras mentes.

Nunca estamos demasiado lejos, aunque creas que no me amas, o yo me embarque en una aventura sin recordarte.

Nunca estamos demasiado lejos, porque siempre, en algún lugar, tú y yo estamos viviendo nuestra historia infinitamente.

Y a veces seré tu reina, o tú serás mi caballero andante, a veces serás un humilde campesino y yo una niña que te sonríe mientras abrazas a tu esposa, o a veces seré tu amante, o tú serás un niño que me mira con ojos deslumbrantes mientras yo respiro mis últimos días de una vida que ya se termina...

Serás tal vez un navegante de mares y yo una sirena que se esconde y te observa al reconocer a tu alma mientras tú surcas océanos lleno de soberbia y ausente de mi presencia expectante...

A veces serás un anciano y yo tu esposa agonizante, a veces seré un amante y tú una mujer que, errante, me está buscando al recordarme, y otras seré tu musa, tu novia, tu amiga, tu confidente, incluso podría ser tan sólo una admiradora que jamás te alcance... Pero siempre somos tú y yo, juntos en alma, juntos en energía, juntos en amor, juntos en presente, pasado y futuro, juntos en todas las dimensiones...

Y es que los dos somos lo mismo, el mismo sol, la misma fuente, el mismo corazón latiendo en muchas vidas diferentes...

Arael Elama

jueves, 2 de marzo de 2017

DESPIERTA, CORAZÓN

Despierta corazón, abre tus ojos invisibles y danza, sonríe que me encanta, me encanta cuando tu risa despierta a los ángeles que siempre te acompañan. Despierta corazón, observa las flores que brillan para mostrarte la confianza, la certeza de que esta vida es amable y no amarga, que tu perfume es hoy la alegría y ya no es la tristeza, ni la añoranza, porque todo es perfecto en cada paso que tu alma alcanza.

Despierta corazón, que está saliendo el sol y se te escapan sus primeros rayos, sí, esos que te abrazan, esos que te visten de ti mismo, esos que te descalzan, para que andes libre de las cadenas que ahora ya no te atrapan.

Despierta corazón, mírame, yo te acompaño, tú me acompañas, no temas, no hay dolor que no puedas trascender con tu magnífica fuerza, no hay herida que no sane si ese amor que en tu alma se muestra la besa, sí, la besa, pues de amor se nutre la vida, y de vida se nutre este amor que le profesas.

Despierta corazón, despierta, que yo te amo, sin condiciones, sin mentiras, sin trampas, te amo porque eres, porque todo en ti es bello y nada está mal, si tú te aceptas, yo soy tu mayor sorpresa, tu nueva forma de pensar, tu nueva senda, soy tu camino y el caminante que lo crea, soy tus deseos, y el que desea, soy tu sabiduría interior, tu alma, tu gran amor, tu compañera.

Despierta, corazón, que te espera un mundo entero de belleza, salta a tu nuevo horizonte sin temor, que yo te cuido, te guío y te doy la entereza que necesitas para tu vuelo, para que agites tus alas sin vergüenza, para que sepas que todo lo que existir aquí conlleva, se traduce en una sola palabra que todo lo contempla, amar, amar porque eso es lo que nos hace ser libres de la oscura noche que siempre nos acecha. 


 
Ya no, amor, ya no, ahora la oscuridad no es una maquinación perversa, es sólo aquello oculto que aún no has descubierto y que a veces se te presenta, con el nombre de una emoción que te asalta y que te ahuyenta, que te pierde y te preocupa, mas no temas, mi amor, no, no temas, la emoción es como un niño asustado que te pide que le comprendas, no caigas en la culpa, ni en la rabia, ni en el miedo, ni te enojes contigo mismo por permitir que te muestre lo que todavía no pudiste liberar, porque sólo son pequeñas pruebas que te impulsarán a crecer más, a ser más yo, más tú, más quien eres y somos de verdad.

Despierta amor, despierta, soy tu ser, y hace tiempo que te espero porque sé que juntos vamos a conseguir amarnos y entregar amor a otros. Y estoy aquí, suceda ello o no suceda, porque es mi naturaleza, mi energía, porque soy lo que nos da nombre, lo que trajimos a este cuerpo que nos alberga, soy tu principio sin final, tu eternidad, tu tiempo y espacio, tu soy, tu somos, tu realidad... así que, despierta corazón, despierta, que ya es hora de ver, de oír y de soñar y de ser todo de una forma completa...

Arael Elama

miércoles, 15 de febrero de 2017

DESDE MI ALMA

No, no me alejo cuando digo que me inundo de mi esencia, mezclándome con el aroma de jazmín que siempre me acompaña. No me voy de ti, ni de mi, ni de la vida, sólo me adentro en la profundidad de la calma que reluce feliz en mi alma, pues soy la viajera que bucea en lo más hondo de su dicha, de su amor eterno, de su perfume verdadero, el que da nombre a su música más hermosa y sabia.

No me pierdo en mensajes fútiles y manchados con la mendacidad de una mente triste y contaminada, no me embriago con el alcohol de la desesperanza, mientras te pienso destructivamente, muriendo de dolor porque no te encuentro, o no te tengo ahora abrazado a mí ,como siempre soñaba,
No lamento que seas ajeno a mi presencia mundana, no despliego mis alas para sufrirte, sino para elevarme por encima de las mentiras que se inventa una consciencia limitada, salto al vacío porque sé que soy infinita y que puedo liberarme de las cadenas que antes me atormentaban.



Y mientras vuelo, surcando el cielo perpetuo que nace desde mi centro, desde mi corazón, desde mi existencia perenne, que me envuelve y me sostiene, que me ama y que me enseña que soy pura, se despereza una bella melodía sonriente y vestida de dulzura, que se arremolina entre los átomos de vida que sustentan a esta mujer que se descubre cada día, más completa, más verdadera, más colmada del inagotable bálsamo de su propia energía inmensa.

Así que no, no me alejo, sólo me acerco a ti, a todo, a través de mi universo, de mi camino interno, para explotar en amor desde mí, desde mi centro, y lloverme en emanaciones en forma de gotas diamantinas creadas con el verbo amar, pero no ése que se termina o se confunde, no ése que bautizamos desde nuestra pequeña mente y que nos aturde, no ése que no se sabe dar sin que se creen condiciones, sino el que vino con cada uno de nosotros antes de convertirnos en espectros vagos de lo que realmente somos, ése que parte desde nuestra esencia divina y que se enterró entre recuerdos y frases inventadas.

No, no me alejo, me soy, me siento y me entrego a la vida para ser siempre mi yo más certero, en ti, en mí, en todo lo que existe, en todo lo que somos cuando el amor es nuestra base y nuestra consciencia en este mundo alocado y ruidoso, en este mundo incompleto.

Arael Elama

miércoles, 4 de enero de 2017

EL REGRESO

Hoy no he llorado en la playa, no he pisado las olas pensando que no podría perdonarte, hoy no he lastimado a mi alma con mis pensamientos errantes, hoy sólo he salido de mi jaula de mentiras, de mi añoranza exultante y extravagante que siempre te nombra y te renombra.

Hoy he vestido mis penas de luto, porque ya no tienen lágrimas para venderme, no poseen poder sobre mi cuerpo, sobre mi mente, ya no pueden seducirme, y han perecido en su llanto, mientras yo he renacido para encontrarme, para volver a esculpirme desde las cenizas que sobraron después del fuego del quebranto de mi engaño.

Hoy te he visto, te he mirado, y no había velos que me cubrieran, ni filtros que te retuvieran, no había dolor, no había daño, sólo sentía que mi pecho se abría para alzar desde mi templo una rosa que te esperaba, que te soñaba, una rosa cuyos pétalos te besaban en tus días ajeno a mi presencia cercana.



Bastó sólo que muriera la ostentación de mi sombra, la exquisita fantasía de mi ignorancia, para que llegaras al puerto de mi alcoba, para que te hicieras tangible y rompieras mi esperanza, pues ella había dado ya el fruto de lo imposible al traerte conmigo a través de los tiempos, desde el remoto espacio que antes nos separaba de lo eterno.

Cuando entendí que ya eras, pues te alojabas en la quimera de mis recuerdos y de mis sueños, todas las dudas se desvanecieron, y el mar, lleno de dicha, me regaló tu regreso.

Hoy no he llorado por miedo, he cantado a la luna, he danzado con el alba, he reído bajo el sol de este mes de enero, hoy he salido de mi jaula de tristezas, de mi desconsuelo, pues la llave de la libertad reside sólo entre las estrellas que en mis ojos se erigen, justo con tu llegada para poder recibirte.

Y hoy es ayer, amor mío, ese hoy pasó veloz hace ya un tiempo, y en este preciso momento, celebro contigo aquel suceso, y brindo por tu sonrisa, tus palabras, el reencuentro, el amor, lo inesperado de nuestra unión en el jardín de los luceros que creamos al reconocernos cuando viniste a mí al atardecer de nuestros cuerpos.

Arael Elama.




sábado, 17 de diciembre de 2016

BEBIENDO DEL SER


Dedicado a mi amigo del alma, Gustavo Calabró

Abrió los ojos para ver el mundo que rozaba los jazmines germinados en sus manos, y su cielo, aquel que parecía ser sombrío y escueto, se tornó violeta, azul, eterno...
Sus pálidos párpados adormecidos todavía por las sombras danzarinas de los velos esquivos, que le sujetaban para no volar, para no caer en la magia oculta de su camino, se iluminaron como focos, como estrellas, como soles de verano vestidos de primavera...

Gotas de lluvia diamantina se posaron en su alma, para agasajarla con el regalo de la vida, aquella que había dejado olvidada, y ésta, entre cánticos y danzas, se desvistió del letargo y se colgó de su pecho, como una llama de versos de amor relucientes, ardiendo fuerte y perenne...




Mas cuántas emociones que emergieron de su inconsciente, cuantas sombras y cuantas luces que se perdieron durante tiempos inmemorables, cuántas creencias, cuántos patrones, cuántas mentiras creadas para vivir en un sueño de permanencia oculta, imborrable, un vivir tapado por un filtro de condiciones que envolvían y limitaban a su verdad subyacente...

Nació en sí mismo su propia vida, y el amor brotó como fuente divina, como fuego líquido y dorado, como dicha esparcida por todo su cuerpo enamorado, deslizándose por dentro, y floreciendo en cada rincón de su existencia mundana, para transformarlo, para iluminarlo, para convertirlo en un ser humano de luz totalmente sagrado, dotado del amor real, el amor puro siempre tan anhelado.

Bebe de tu amor, compañero, amigo, hermano, bebe del néctar de tu fulgor nacido del universo y en tu corazón amalgamado, bebe para sanarte si es que hay algo que deba ser sanado, bebe por el placer de ser, de amar, bebe porque probarás de ti lo que siempre afuera habías buscado, bebe y ofrece, da, entrega tu amor para que otros lo prueben, bebe, pero no olvides que tú eres la fuente, que lo que das es lo que eres y que el milagro de ser, siempre de lo que emanas y regalas de forma exponencial se te devuelve...



Arael Elama.

martes, 1 de noviembre de 2016

NO SÉ CÓMO AMARTE

No sé cómo amarte, sin tenerte, sin tocarte, sin el cálido gesto de tu boca leyendo los versos de mi ser en calma, enlazado a mis ojos, a mis latidos, encendiendo en mi corazón la eterna llama.

No sé cómo amarte si tú no sabes cuánto puedo hacerlo, ni de qué forma, ni conoces mi manera de besarte, ni has bebido del aroma de mis deseos, de mi sueños, ni te has percatado de quién soy más allá de mi cuerpo.

Y es que tus pasos se alejaron de mis torpes anhelos, abrazando al amor en un mundo que yo no alcanzo, un lugar al que no pertenezco.

No sé cómo amarte, sólo sé que sin el alma no puedo, porque es ella la que me empuja a regalarte mis verdades, transparentes, susurrantes en las noches en las que todavía me sientes, a tu lado, vigilando tu alegría, para que no se marche.

Mas he fracasado, te enfrascaste en el dolor y el sufrimiento, mientras yo sólo ansiaba quererte, buscando una forma de recuperarte..
Ahora no hay confusión alguna, no hay un modo de sentirte en mi esencia surcando mi cielo con tus bellas alas en esta pugna de misterios inconclusos, y para no llorar y trascender tu olvido, tu ego difuso, me quedo descansando en la luna de nuestras miradas, deshilachando nuestro destino, en las estrellas que alumbran nuestro amor inmenso, un amor jamás vencido.

Sólo puedo amarte amando con la pureza de mi alma, poco tal vez para ti,para tu mente enojada, mas es todo lo que soy, todo lo que tengo, te amo porque te llevo dentro, te amo porque no conozco, ni quiero entender, la fórmula para no hacerlo, te amo porque nací amándote aunque no me lleves en tu pensamiento.

Arael Elama.

jueves, 1 de septiembre de 2016

CUANDO ME MIRAS

Y cuando tus ojos se posaron en los míos, mi luna se desdibujó y un eclipse provocado por tu luz absorvió todos los miedos que siempre había guardado en el cofre de la desesperanza...

Ahora que anochece y que mi corazón se agita, que te busca incesante para abrazarte y dormirme escuchando cómo respiras, notando cómo tu cuerpo me cobija, sé que estás ahí, que siempre has estado, que nada puede separar de mi espíritu tu esencia, porque éste desprende tu aroma, porque tú emanas mi fragancia, porque mis besos llevan tu nombre, porque mis manos sólo acarician tu piel, porque mi cuerpo sólo se funde en el tuyo, porque en mi cielo brillan todas las estrellas para ti, para iluminarte, para que sonrías...

 Y es que tu sonrisa es el paraíso de mis sueños, tu voz es la suave brisa que cautiva al canto de mis melodías no nacidas, pendientes de vestirse de tu calma, para convertirse en música interpretada por tu alma, por tu presencia divina...

Siendo sólo humanos, percibo la suavidad de tus alas que se posan lentamente sobre las mías, porque este amor se desata de lo mundano, y nos convierte en dos ángeles que se aman en el infinito universo donde amarnos es lo más sagrado...


Si intentara definir cuánto te amo, o  de qué manera lo hago, sólo podría decir que amarte es la vida misma, eterna, amarte es vivirla, amarte es sentir que la magia es mucho más sublime cuando tú la miras, amarte es estar desnuda y no sentir pudor porque ante ti no necesito estar vestida, ni de atuendos que me escondan, ni de vestidos que te engañen, yo soy tu belleza y tu verdad despierta y tranquila, soy tu poesía, tu latido perpetuo, tu vida en mi vida...

Así que, eclipsa mis sombras, te lo ruego, así como tú lo haces, sólo con tu mirada perdida en la mía...


Arael Elama....

martes, 12 de julio de 2016

LA LLAMADA ANÓNIMA


Sí, te pienso, te imagino, te rodeo con mi aroma de cristal que se me escapa como ráfagas de viento desprendiéndose de mi pecho, para abrazarte, para recordarte lo que es amar desde mi alma, para coserte las alas que olvidaste que podían devolverte la libertad de ser tú mismo, y alcanzarnos siempre, en nuestro vuelo, en el destino, en dimensiones bellas y también en este tiempo, en este espacio donde no te tengo, para fusionarnos como juramos en cada uno de nuestros encuentros, antes de que nos confundiéramos en nuestros abismos.

Y te hablo, te suplico, y te envío desde mis lágrimas una llamada anónima de auxilio, y desmayo mis palabras en el latido de mi cuerpo que se esconde compungido, porque siente, porque se estremece cuando tu respuesta llega como una luz, que se me cuela en los rincones de mi consciencia sometida por temores, que me impiden deshacerme del engaño de pensar que no vale la pena ser estos humanos mortales, porque sufren, porque anhelan, porque viven emociones que a menudo nos empujan a sumirnos en tormentos y mendacidades. Mas tu voz, la de tu esencia divina, me atraviesa el corazón para iluminarme y desengancharme de este miedo a no lograr nunca contemplarte, de esta lucha contra la sombra incesante que me acecha para dominarme.

Sé que no vendrás a rescatarme, no es tu cometido, sé que es mi fortaleza y mi tenacidad las que me mantienen viva en este enclave, y te he prometido que aunque vaya contra la corriente, aunque yo sola me salve, aunque pueda ser una loca más que se disfraza de adaptada y de valiente, no perderé la autenticidad que me identifica, mas tú sabes, mi vida, tú lo sabes, tú comprendes que mi llanto ha sido el alivio que ha sanado mis heridas, que tus ojos han sido el horizonte hacia el que he volado cada noche, y cada día, que tu sonrisa ha sido mi cobijo en esos lugares que nadie ha visto, esos donde siempre reconozco que eres tú quien me acaricia y me mima.



Así que, no me pidas que no te cuente lo que siento cuando se oscurece ese diamante que fui en algún universo, que ahora nos espera para regresar en ese viaje de partida, que todavía no comienza y no termina, no me ruegues que no llore, no intentes secar con tus besos gráciles esta tristeza que se mezcla con la dicha de sentirte, aquí en este instante, permite que te diga que te añoro en mi camino, que te busco en lo que vivo, que a veces flaqueo y me despierto sin aliento y sin encontrar sentido a lo que soy, a lo que pido desde esa carencia irreal que experimento cuando no te percibo.

Y es que soy humana, soy humana, y siento, y canto, y sueño, y grito, y lloro, y en ocasiones me lastima el frío que me sobrecoge cuando no hallo en tus brazos el abrigo que tú me dijiste que compartirías conmigo...

Una llamada anónima, un lazo de amor que viaja hacia tu alma, una palabra que te llena de mi esencia en una telepatía que no entiende de mensajes de la mente, torpe y recia, una comunicación con el lenguaje sublime de nuestras dos divinidades envueltas de estos cuerpos que nos alejan, o nos acercan...

Y recibi tu respuesta, y me estiré en tus pestañas para dormirme en tus párpados enamorados del presente, para entregarte mi desdicha en la mañana siguiente, y así, otorgándonos el placer de la cercanía de nuestros mundos, de nuestros cuerpos sutiles, decidimos dejar la espera para reencontrarnos en todas las líneas del tiempo en que nacimos...

Arael Elämä Araham...

jueves, 30 de junio de 2016

SOMBRAS – LA HISTORIA DE UN ALMA ANÓNIMA



De la mano de mis sombras, llegué a un puerto para llorar los ayeres, para abrazar los mañanas, para besarle la frente al ahora, y así, permitirme navegar en mis silencios sola, dibujando mi huella al pasar por los caminos vacíos que iba colmando con el fulgor de mis manos, temblorosas por no saber en qué lugar deberían colocarse para que su calidez no se enfriara con el paso del tiempo.



Lento y perenne se dibujaba mi paso; frágil e indemne florecía mi alma en cada centímetro de mi cuerpo, en un eterno presente, convulsionado por una metamorfosis inherente a lo que yo era, soy y seré siempre, un espíritu que vuela libre desde el amor y para el amor, desde la vida y para la vida, desde la magia y para la magia, para existir sin más lamentaciones, sin más lágrimas heridas.

Y es que mi llanto no era por un sufrimiento concreto y anclado en mi corazón exultante, sino que se erigía por una anhelada osadía que se me escapaba en cada suspiro, en cada amanecer, en cada poesía pintada con los tonos de mi esencia, con mi propio brillo, con el aroma de mi energía, ésa que es mi sello, mi firma, mi única identidad, la más divina, la más antigua, la que esconde un gran amor y lo preserva de las inmundicias, incluso de las que entre mis sombras más oscuras a menudo han intentado tocarlo y contaminarlo con sus mentiras.

Y en ese mar de orillas turquesa, me desmayé sin fuerzas, entre las olas tranquilas, y me rendí, me rendí para no luchar más contra lo que sentía, contra lo que ya sabía, que no era mío el control de mi alma, no era mío su destino, sino de ella, y debía dejarme llevar, fluir en el río de su sabiduría, soltar, y debía permitirme soñar, volar, cantar, danzar, y experimentar por fin la felicidad.

Y al despertar sentí mis alas, agitándose con dulzura, suaves, plateadas, fulgurantes, magestuosas, y mi cuerpo débil de mujer, se había transformado en algo más etéreo, algo similar a un ángel, o tal vez a una mariposa naciendo de su crisálida, siendo más sutil, más luminosa.

Fui desapegándome del control, enamorada de mi nueva condición, de mi libertad, emanando una estela de mágicos versos azules como zafiros, y atravesé esta dimensión en la que me vencían los miedos, aprendí a amarlos y a no temerlos, a descubrirlos como aliados, y entonces supe que que soy el cielo, y lo eterno, soy los mares, y la tierra, soy el universo al completo.

Surcar el infinito, en plenitud, aprendiendo a ser lo mejor de uno, guiándote con tu propia luz, y ver el mundo desde lo más alto que puedas alcanzar, rozando a veces el límite de lo interminable, y otras veces descendiendo en momentos de debilidad, es lo más hermoso y bello que podría ocurrirte, mas cuando te acercas a tu propia divinidad, el vuelo te conduce a una soledad, llena de calma, a veces nostálgica, otras envuelta en paz, porque no muchos se atreven a elevarse, a ascender por encima de su propia mendacidad...

Ya las sombras se fundieron con mi verdad, ya no son penumbra, ahora son amor y claridad.

Arael Elämä...

martes, 26 de abril de 2016

ENSOÑACIÓN



A ti te escribo, a ti, sueño que se me cuela todavía entre suspiros, a ti que fuiste sólo un espejismo de lo que mi alma dibujaba y depositaba en mis anhelos, a ti que fuiste mi maestro sin conocer apenas lo que crecía y se expandía en mi pecho.
Ahora sé que sólo fuiste una isla invisible donde sentir un hogar incierto, ahora sé que amar es mucho más de lo que leía de la vida y traducía en mi mente cuando aún era tan sólo una chiquilla, una adulta inmadura, envuelta en la inconsciencia de quien cree que el amor es el apego, la codicia de tener lo que se ama y atraparlo, venerarlo, enalzarlo para encarcelarlo en una relación de posesión con el título de amor eterno.

Y descubrí gracias a este enorme sentimiento, que no depende de nadie que yo sienta, que yo viva, que yo sea la felicidad estendida en todo mi cuerpo, y que, por tanto, que tú me amaras ya no era necesario para que mi corazón te acogiera sin miedo y sin rechazo.

La libertad se hizo en mí en un amor que no tenía que ser eterno en el tiempo, pues las horas presentes eran todo, eran lo único existente, lo único cierto, y es que en esos idílicos momentos, tú lo eras todo, infinitamente todo, sin un mañana, sin la certeza de que el futuro nos abrazara y acompañara en nuestro viaje como dos amantes entregados al deseo.



No preguntaría si yo era tu gran amor más intenso, lo sabría, mas aunque no lo fuera, ¿qué importancia tendría si yo existiera en tu ahora, en tu presencia, y el ayer no interfiriera nunca en nuestra vida pues ya no nos acogiéramos a las apariencias?

Mas no hubo ocasión de un romance, no contigo, aunque de tu mano llegó ese ramo de rosas bellas cuya fragancia vino a recordarme que soy capaz de amar a lo grande, incluso cuando la persona amada ni siquiera se acerque a saludarme.

A ti te escribo, a ti, a un “tú” que sólo hallé en mis castillos de ensueño, a un hombre que habita en su dimensión de pensamientos, que busca lo que es en lugares incorrectos, o quizás no, podría ser que fuera yo quien errara al inventar un personaje en la ensoñación de mis recuerdos, y sin embargo, todo eso ya no significa nada, mi barco zarpó rumbo a otros misterios, y tú quedaste sumergido en lo que no fue, en lo que amé con todo mi ser, incluso sin querer reconocerlo...

Por eso, mi querido amante narrado en algunos de mis cuentos, me despido sin temor de hacer algo imperfecto, y me dirijo a mi alma, allí, donde sé que conmigo me reencuentro, y dejo pasar los supuestos amores que nacen del ego, para ir más allá, y no depender de llenar mis huecos con tus vacíos ineptos, para ser completa y consciente, y dedicar mi vida a lo que soy sin repudiar mis miedos.

Gracias por existir y por estar en mi camino para guiarme hacia mi templo...
Gracias, mas hoy debo partir para vivir, y volar, para emanar lo que llevo dentro, porque soy rosa azul que se convierte en delfín, en zafiro y en universo...

Arael Elämä Araham....

viernes, 8 de abril de 2016

EL RENACIDO

El quejido de mi cuerpo adormecido
se lamenta del letargo,
del ayer que se marchó,
dejando un sabor amargo,
mientras mi mente seguía jugando
a ser un individuo de fuego inactivo,
un hombre, o una mujer, sin vida,
una persona esclava
de un paradigma marchito,
de una trampa que nos domina...

Las lágrimas erraban los motivos
por los cuáles querían derramarse,
y se alejaban de las verdades,
vendiéndose a la hipocresía
y al control de las mendacidades
de este mundo, corrupto, impávido,
un desecho de la realidad imprimida,
en nuestra piel como un impuesto,
un castigo, un intento de olvidar
que estamos siendo reprimidos..

Tal vez...


O quizás no, pudiera ser
que me hubiera confundido,
que cerrar los ojos a mi alma,
a lo que siempre hubo
dentro de mí, escondido,
esperando a que lo hallase,
me trastornara y me convirtiera
en una resentida que detestaba
con mucha fuerza ser humana...


Mas dejé el enfado,
dejé los puños, dejé la rabia
y pasé a vivir mi vida
como si hubiera nacido
en un nueva galaxia,
enfrentando mis delirios,
sopesando las verdades que
otros predicaban con su labia,
con el discernimiento
de un corazón despierto,
compungido por el miedo
de su ego a ser sustituido,
a ser evitado y apartado
por algo más puro, más divino,
mi verdad, la verdad del cielo,
la del ser, la de lo digno...

Y el desafío se casó conmigo,
para romper las normas,
para dejar de sentir el mundo como un infierno,
como un lugar ensombrecido...

Cómo ser la magia, el mago,
la fuerza, la diosa o la sacerdotisa...
cómo ser lo más sagrado
si la mente sólo destila
la ira de tanto maltrato,
si el pudor se enciende
por el miedo a ser
de nuevo corrompido
por lo absurdo, por lo incierto,
por el engaño de los que piensan
pero nunca sienten, sólo así lo pretenden,
y se ocultan..,
se ocultan a sí mismos
que están siendo esclavizados
por sus mentiras subyacentes...

Puedo ser la fuerza, el viento,
el suspiro de un niño enternecido,
el cambio, el rumbo a la humanidad
que siempre he presentido,
puedo ser la semilla de una nueva vida
que se abrirá camino
para lograr emerger y ser le árbol
de la paz, del amor y de la dicha..
Puedes ser la fruta del futuro,
de un mañana límpido y de horizontes
frescos y llenos de brillo,
Podemos ser conscientes, despirtos,
mas debemos desnudarnos
del traje de la ira,
del rencor, del miedo,
para ser auténticos, verdaderos,
y libres, libres para tocar el cielo...

Somos el destino, somos el nuevo mundo
latiendo y vibrando, rompiendo barreras
y saltando peligros...


                                    Arael Elama



jueves, 31 de marzo de 2016

DE MI DIVINIDAD A LA TUYA

Me siento, te miro,
el aire parece espeso,
me entrego a mi destino,
contemplo tu mirada,
es eterna, es la quimera
de mis designios,
estoy completa,
pero te alcanzo y me visto
de tus gestos, de tus mimos,
de tus misterios,
soy una música creada entre
los sonidos de un piano etéreo,
que tus manos acarician mientras
mi alma se pierde entre tus risas,
entre tus dedos, que la dibujan,
que la embelesan,
para bebérsela con esos labios
que a mi corazón se entregan...

Y te amo, sin mirar atrás,
sin tocarte, sin pensar en nada más,
tan sólo en darte, darte, darte...

Mi divinidad se derrama entre tus latidos,
hieres la ignorancia de mis ayeres
que siempre fueron torpes y entumecidos,
te me desmayas en los placeres
que se entrelazan entre suspiros,
y vuelan las alas de un ángel
para elevarnos hasta
lo que aún es desconocido...

La eternidad no es suficiente para quererte,
ni es tan profunda como mi otro cuerpo,
ése que no se mira, que sólo se siente,
por eso buceo en tus lágrimas perennes,
cuando te vuelcas en mi pecho para disolverte
y unirte al pulso luminoso de mi esencia,
de mi consciencia más sublime y solemne,
que sobre esta realidad insulsa
te abraza y te sostiene...

Mi divinidad se enciende,
te veo entre los surcos
de mis pensamientos,
yace la noche de mi alma
cuando tu boca escribe
con el verbo la palabra
de lo que eres,
y me elevo tanto, tanto,
que ya no soy este yo inconsciente,
que tanto miedo suscitaba
en mis anteriores vaivenes...

Me siento, te miro,
el aire se presta fresco,
me busco en tu cariño
y soy un ave que surca tu cielo
mientras tu vuelas a través del mío...

No hay horizontes
que no amanezcan con tu nombre,
ni futuros que se desnuden
si no estás presente,
no busco tu perdón,
ni que me ames,
porque sé muy bien lo que sientes,
sólo quiero ser y vibrar en ti,
y tú en mí,
como lo hemos hecho siempre...


Arael Elämä...


EL COMIENZO


Desnudos, sangrantes, mis pies llegan al final del camino. Mis lágrimas han alcanzado ya su anhelado destino, mis manos ya no sostienen el peso que tanto dolor había infligido en mi alma, en mi corazón y en mi espíritu que por fin hoy ha renacido.
Y en el agua, mis heridas se detienen y se elevan, cicatrizan y me liberan, me entrego a la dicha y mis hombros ya no sujetan el mundo que tanto miedo me producía...

¿-Quién eres?- pregunto mientras observo mi reflejo en el río cristalino que atravieso decidida, dispuesta a dejar atrás lo que ya he vivido, para olvidarme del pesar del que tanto he aprendido.

Mi rostro ya no es el que siempre me mostró mi identidad pasajera, ni mis arrugas por el tiempo transcurrido son ya la marca de mis verdades, de mis esperas, de mi presencia divina, ya no hay motivo por el que pueda despreciarme, ya no busco que la consciencia me invada y despierte a mi alma adormecida, ahora ya no estoy cautiva...



Mas siento que hay en mí un cierto miedo de Ser, pues aprendí a no serlo, a quedarme sumida en la mentira de mi ego, que me otorgaba la calidez de un hogar falso que me callaba y me cobijaba en los inviernos...

Hacerme cargo de mí misma, en la libertad de mi verdad más intensa, aquella que me hace ser lo que yo soy, es un enorme desafío al que me enfrento ahora que ya he cruzado esta frontera, este torrente de dudas que me ha conducido hacia otro ciclo, hacia otro lugar que desconozco, hacia otro sitio en el que nada fue creado, pues he de creer y crear, siendo el pincel y la pintura que dibujan un nuevo horizonte colmado de brillos, de suspiros de aire vívido y tranquilo, de belleza límpida, exquisita, donde se alza con amor una nueva humanidad inherente a la vida, a la nueva tierra soñada y renacida...

Soy sólo un eslavón, una gota que ayuda a que se forme el océano de la conciencia diamantina, que ha brotado desde la ardiente llama que abrasó mi mente, mi inconsciencia, mi debilidad, mis creencias más queridas, para pulir cada fragmento de mi alma que se había rendido a la mendacidad más admitida, mas soy, siento, y mi latido es el impulso de este cambio, este comienzo anunciado y permitido, tras el final de un tormento consentido, que ahora ya no es, no existe, porque por fin, el ayer ha sucumbido...

Y se suman más existencias, más corazones encendidos, más presencias que se enamoran del amor, de los talentos, de la capacidad de ser a través de la materia, de los cuerpos de seres humanos comprometidos consigo mismos...

Arael Elämä...

sábado, 19 de marzo de 2016

MI FORMA DE AMARTE


Antes de que vuelvas a huir, a refugiarte en tu mundo y a tratarme con tanta indiferencia, te diré por fin cómo es de veras mi sentimiento, aquello que quería contarte, lo que tu alma sabe aunque tu boca te mienta.
La única forma en la que puedo amarte es desde dentro de mí, extrayendo todo lo que soy enfocando hacia ti, hacia tu corazón, diluyendo mi amor con el tuyo, creando así una energía nuestra, formada por nuestros dos seres, que ya eran uno antes de estar capturados en estos cuerpos...

No me pidas que dependa de ti, que muera de dolor si tú no estás, que demuestre mi amor sintiendo celos cuando sonríes a otras personas o eres amable con ellas, que me muestre débil para que tú te sientas fuerte, no me pidas que sea lo que no soy...

La única manera en la que puedo darte mi amor es siéndolo, siendo ese amor en mí, y permitiéndote a ti que lo alcances, que te empapes de él, que lo sientas en ti, que te invada, porque el amor que hay en mí soy yo misma, y si te amo, será sólo con todo eso que soy en mí.

No puedo ser otra cosa que no sea una presencia envuelta de un cuerpo físico, guardada temporalmente dentro de él, pero no encarcelada, no atrapada, sino vestida de él, con la posibilidad de desnudarme de mi atuendo humano y sentirme en expansión, sin limitaciones que me impidan existir en cada ser, porque pertenezco a la existencia total, soy la existencia, igual que tú, y si quieres que nos experimentemos amándonos dentro de estos trajes humanos, lo haremos, pues la consciencia así lo decidió antes de que yo te hiciera esta pregunta, antes de que tú me dieras la respuesta...

La única forma en la que puedo amarte es desde mi plenitud, desde mi amor hacia mí misma, desde mi incondicionalidad, así que si quieres ir de la mano conmigo, suelta los dogmas, suelta el deseo de poseerme, de sentirme parte de algo tuyo, porque no puedes agarrar al viento, y yo soy viento, no puedes creer que te pertenezco, porque el viento sólo se pertenece a sí mismo, y te diré algo más, tú eres ese viento y yo soy contigo una ráfaga que se une y deja de estar separada de ti...No existen límites que nos separen, querido ser que habitas en ese otro cuerpo, amado mío, existo dentro de ti y dentro de mí, y dentro de todo, y fuera de todo, y en la nada, pero yo, la existencia que está en mí y en ti, te escojo a ti, sí, a ti para amarte desde una pequeña experiencia de amor que abrazo desde la magnificencia...

Ayer fui frágil, creía que era sólo una débil semilla que apenas crecía, que nadie podría percibir, mas hoy he crecido entre todo aquello que me hacía daño, y mi tallo robusto me permite defenderme, y mis espinas están para demostrarme que soy fuerte, que sólo escogí este mundo para saber amar a pesar del dolor, trascendiendo el sufrimiento, sin esconderme, floreciendo cada día con más ímpetu, emanando la esencia que se me otorgó con este cuerpo a través del cual te hablo, te escribo, te cuento, te miro, te digo que no me pidas que sea lo que no soy, que entre en el juego de la seducción, porque simplemente, ya fui seducida por la vida, conquistada y amada, bendecida, y si quieres seducción tendrás que sucumbir a la mía, porque yo soy la seducción, soy la fuerza, soy la poesía, envuelta en una persona que te ama y que es todo eso con la osadía de entrar en tu alma y demostrarte que en ella está la mía...



No importará entonces si las barreras se levantan para evitar que te arranque la creencia de que la vida es lo que tu mente implica, lo haré, lo haré igual porque no fui yo quien decidió que eso sucedería, ni siquiera quiero hacerlo, pero la existencia así eso quiso, aunque yo me dé media vuelta y mi camino prosiga, ella, ella sí ella, será quien desde mi presencia, y en la distancia que en realidad no existe, te atrape y me agarre y nos una para experimentarse a través de nuestras pequeñas consciencias...

Así que, amado mío que te escapas de tus propias sombras escondidas, la única forma en la que puedo amarte es desde dentro de mí, extrayendo todo lo que soy enfocando hacia ti, hacia tu corazón, diluyendo mi amor con el tuyo, creando así una energía nuestra, formada por nuestros dos seres, que ya eran uno antes de estar capturados en estos cuerpos...

Y cuando lo entiendas, cuando te encuentres con ella, sí, con la existencia, con tu gran consciencia, sabrás qué era lo que significaba esta enmienda, este intento de que por fin ante mí así lo sientas...

Arael Elämä...

domingo, 6 de marzo de 2016

COMO UN ÁRBOL



Respira, siente la brisa del viento suave, te habla, recita entre susurros tu nombre, te eleva y te encuentra, te ama y te alimenta, te besa y te danza, te canta y te envuelve para que entiendas que eres mucho más de lo que piensas...

Pisa fuerte la tierra, ancla tu fuerza en ella, tus raíces, tu entereza, y siente su amor recorrer tus venas, ascendiendo siempre por tus piernas, que son el tronco del árbol que te sustenta...

La savia es la sangre que te convierte en la materia orgánica que vive y que en el subsuelo se adentra, para ser valiente y elevarte por encima de las nubes, con tus ramas que acarician robustas a las libres aves que se acercan y que a tu encanto sucumben...

Eres como un árbol, sí, un árbol que crece y que aguanta todas las tormentas, que sabe quién es y cuál es su misión allí donde se encuentra, un árbol que se mece con sus silencios, cubierto de hojas verdes que son sus múltiples sueños, sus vivencias, sus recuerdos, sus mañanas, sus historias y sus poemas, sus creencias y sus dolencias, sus alegrías y sus torpezas, enredadas y envueltas en la gran sabiduría que lo dignifica y lo encauza hacia sus metas más sublimes y más ciertas...



Y esas hojas, que nacen en sus ramas, maduran cuando acaban su función, siguiendo fases, procesos, momentos, paradigmas que se dispersan a través de todas ellas, y tras su ciclo ya completado, el árbol simplemente suelta, y se desapega, para dar paso a algo nuevo, algo que le devolverá la jovial dulzura del nacimiento de lo que sustituye a su antiguo aspecto, por otro que se alza desde un nuevo fundamento, más elaborado y a la vez más natural y más sincero, más fusionado con lo que suena como música en una obra divina, actualizada, mas insólita y entregada a una nueva forma de vida...

Eres un árbol, de recias raíces, de ramas que alcanzan lo más celestial y lo más increíble, de hojas que son sutiles gotas de sabor a lo que son los aprendices, que sueñan con descubrirse, con amar lo que son sin juzgarse, con ser lo mejor que puedan ser y dejar de arrepentirse de lo que fueron, porque siempre fueron semillas que brotan para expandirse...

Eres un árbol perfecto, que nada envidia, que nada codicia, que todo lo tiene, pues todo lo que él es brilla y se enciende con cada mañana, con cada luna, con cada estación, pues se adapta con firmeza y con osadía, con cada principio y cada final, sin temor a ser lo que es, creando vida, creando la fresca sombra para quien la necesita y en ella se cobija, creando luces entre esbozos de un mundo que respira a través de su existencia, emanada para otros y para sí mismo, en una simbiosis con la conciencia de un todo que nos magnifica...

Eres un árbol que no entiende de guerras, de dualidades, de hipocresías, de enfrentamientos, de mentiras o de burlas hacia las otras existencias que en este planeta habitan, un árbol que no hiere, ni ataca, que sólo es y emana su fragancia, su esencia, con respeto al todo al que pertenece sin ostentar dominar, ni ultrajar lo más sagrado que es él mismo reflejado en todas las otras vidas...

Eres tan sencillo como eso, eres un árbol que besa el cielo y la tierra, un árbol que se respeta y que es pura coherencia exquisita aunque pase desapercibida...


Arael Elämä...