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jueves, 1 de septiembre de 2016

NO ESTOY INSPIRADA

No estoy inspirada, tal vez porque hoy no he visto mi reflejo en tus pupilas, o porque la brisa del verano se me escapa y de nuevo tú te alejas con el suspiro de mi alma compungida, derramada en lágrimas por la tristeza que se me cuela entre sus grietas escondidas, que todavía subyacen dentro de mí dolientes como profundas heridas.

No estoy inspirada, y los árboles cantan para que sonría, las nubes danzan dibujando tu cuerpo y el mío, unidos, envueltos en el azul que decora su escenario, y el pequeño viento silva nuestra música para que te sienta conmigo sin que eso me duela, para que te recuerde toda mi vida.



No estoy inspirada, la poesía se ha dormido en tus manos y se ha escapado contigo, para viajar en tu pecho tranquilo y cubrirte de besos, de caricias, porque ella es parte de mí misma, y tú sabes que, si te alejas, esa parte de mí se pierde en tu horizonte para amarte mientras yo no te alcance y no te siga.

No estoy inspirada, lo lamento, mi querida musa, no vengas a buscarme, que hoy me siento confusa, perdida, y tu belleza hoy es sólo una intrusa que me castiga, que me devuelve al recuerdo de su ausencia, y me lastima, por eso, ves a reunirte con él, para que me escriba poemas, para que la magia se enrede en sus sueños en ese mundo onírico y se acuerde de que yo sigo aquí, viviendo sin su sonrisa.

No estoy inspirada, tal vez porque hoy no me he fundido en tus labios, o porque el otoño me avisa de que se acaban los días en los que esperaba tu regreso, y ahora, vestida de tu dulce sabor eterno, sólo confío, confío en que el universo nos acompañe y nos descubra por fin el uno al otro, entre estrofas de líricas palabras y melodías de amor perpetuo...

Arael Elama.

jueves, 30 de junio de 2016

SOMBRAS – LA HISTORIA DE UN ALMA ANÓNIMA



De la mano de mis sombras, llegué a un puerto para llorar los ayeres, para abrazar los mañanas, para besarle la frente al ahora, y así, permitirme navegar en mis silencios sola, dibujando mi huella al pasar por los caminos vacíos que iba colmando con el fulgor de mis manos, temblorosas por no saber en qué lugar deberían colocarse para que su calidez no se enfriara con el paso del tiempo.



Lento y perenne se dibujaba mi paso; frágil e indemne florecía mi alma en cada centímetro de mi cuerpo, en un eterno presente, convulsionado por una metamorfosis inherente a lo que yo era, soy y seré siempre, un espíritu que vuela libre desde el amor y para el amor, desde la vida y para la vida, desde la magia y para la magia, para existir sin más lamentaciones, sin más lágrimas heridas.

Y es que mi llanto no era por un sufrimiento concreto y anclado en mi corazón exultante, sino que se erigía por una anhelada osadía que se me escapaba en cada suspiro, en cada amanecer, en cada poesía pintada con los tonos de mi esencia, con mi propio brillo, con el aroma de mi energía, ésa que es mi sello, mi firma, mi única identidad, la más divina, la más antigua, la que esconde un gran amor y lo preserva de las inmundicias, incluso de las que entre mis sombras más oscuras a menudo han intentado tocarlo y contaminarlo con sus mentiras.

Y en ese mar de orillas turquesa, me desmayé sin fuerzas, entre las olas tranquilas, y me rendí, me rendí para no luchar más contra lo que sentía, contra lo que ya sabía, que no era mío el control de mi alma, no era mío su destino, sino de ella, y debía dejarme llevar, fluir en el río de su sabiduría, soltar, y debía permitirme soñar, volar, cantar, danzar, y experimentar por fin la felicidad.

Y al despertar sentí mis alas, agitándose con dulzura, suaves, plateadas, fulgurantes, magestuosas, y mi cuerpo débil de mujer, se había transformado en algo más etéreo, algo similar a un ángel, o tal vez a una mariposa naciendo de su crisálida, siendo más sutil, más luminosa.

Fui desapegándome del control, enamorada de mi nueva condición, de mi libertad, emanando una estela de mágicos versos azules como zafiros, y atravesé esta dimensión en la que me vencían los miedos, aprendí a amarlos y a no temerlos, a descubrirlos como aliados, y entonces supe que que soy el cielo, y lo eterno, soy los mares, y la tierra, soy el universo al completo.

Surcar el infinito, en plenitud, aprendiendo a ser lo mejor de uno, guiándote con tu propia luz, y ver el mundo desde lo más alto que puedas alcanzar, rozando a veces el límite de lo interminable, y otras veces descendiendo en momentos de debilidad, es lo más hermoso y bello que podría ocurrirte, mas cuando te acercas a tu propia divinidad, el vuelo te conduce a una soledad, llena de calma, a veces nostálgica, otras envuelta en paz, porque no muchos se atreven a elevarse, a ascender por encima de su propia mendacidad...

Ya las sombras se fundieron con mi verdad, ya no son penumbra, ahora son amor y claridad.

Arael Elämä...

martes, 1 de marzo de 2016

FANTASMAS



Emprendiendo el camino, el sendero hacia una verdad sostenida en la música de un corazón encendido, se desprenden osados los insultos del pasado, las dispersas evidencias de que los obstáculos renacen de entre sus propias cenizas, y entonces el alma se subleva, y así agarra con suma fuerza su poder por la empuñadura de su sabiduría cierta, para deshacer con calma los hilos de la enredada mente que se interpone entre el yo y la felicidad anhelada y perseguida...

Y un sollozo lejano se diluye entre mis manos etéreas cuando trato de consolarlo para así vencer el llanto, para dejar de estremecerme cuando intento levantarme de la caída de los sueños que durante tanto tiempo me han guiado.

El valor de las cosas que en la realidad han ido sucediendo, ha resultado ser tan sólo una mentira, una idea preconcebida, implantada para que mi verdad fuera fustigada al emerger para liberarme de la esclavitud de una vida mal enfocada, de una visión terca, e inhibida.

El soñador que había en mí desenfundó su espada para luchar embravecidamente contra los fantasmas que ya se despertaban.
Y en cada paso que fue dando, fue enfrentándose a ellos, uno a uno, mas de nada servía matarlos, porque nunca ganaba la batalla.

Descubrí así que no debía asesinar lo que temía, ni huir de ello, ni darme nunca por vencida, pues cuanto más fuerte era el enojo y la incomprensión de lo que me acontecia, más me daba cuenta de que nada era real en aquella contienda sin salida.

Y entendí que los fantasmas a los que me enfrentaba o sometía, son miedos y penurias que inventa la mente cuando buscas alcanzar lo más sublime, y que emergen de los confines de lo más oculto de tu oscuridad más temible, que por mucho que los aniquiles, en tal acto nada te exime de tu responsabilidad de comprender para qué aparecen y qué te exigen, para qué te persiguen cuando te encuentras ante tu verdadera esencia, y te reconoces entre todos los personajes que has sido y que todavía, en ocasiones, eres, y que se desperezan y te asedian para que regreses a la norma, a cumplir con las reglas, para ser de nuevo vencido por el sistema, por la matriz de ilusiones que te somete y que te enerva, que sutilmente te emborracha para así convencerte de lo que está bien, de lo que está mal, hundiéndote en el pantano de la dualidad, en la separación, en la competición, en la guerra...



Y los fantasmas te conducen a tu propio mundo dual en tu interior, proyectado en lo que ves fuera de ti, identificando al otro como parte de ese combate y tratando de cambiarlo, de convencerlo, de demostrale que tienes la razón, que tú eres el sabio, mas de nuevo estás enredado en la trampa del control, de un ego que demuestra gobernar tu mente, tu cuerpo, anulando de nuevo a tu alma, que sólo sabe una cosa, que existe, que es, que no hay nada dual, que todo es un engaño, un laberinto en el que se pierde siempre el ser humano.

No hay que ganar, ni perder, no se trata de vencer nada, ni de sanar, ni de cambiar, se trata de permitir que lo que es sea, y que los fantasmas hagan su función sin que nuestro andar se detenga, y que nuestro dolor se funda con nuestra verdad para que éste no duela, y que nuestra alma se expanda como fragancia a través de nuestra mirada, nuestra voz, nuestra naturaleza...

Y si otros intentan que seas de otra manera, debes recordar que sólo se observan a través de tus pasos, y que sus fantasmas y los tuyos se intercambian la tentaviva de frenarte para que dudes de tus convicciones internas...

Sé siempre lo que tú eres, no temas, no dudes, no escuches aquello que parte del miedo de quien a su alma no se entrega...

Emprendiendo el camino, el sendero hacia una verdad sostenida en la música de un corazón encendido, he tropezado con muchas piedras, he limpiado un sinfín de heridas, he dejado atrás a personas a las que amaba porque debía atravesar una puerta que ellas no escogerían, he sufrido mi propio juicio, y el de quiénes no me comprendían, mas no me arrepiento de mi ruta, ni de mis elecciones vividas, pues a pesar de ser todo una ilusión para así poder encontrar esa verdad en mi alma prendida, me conducen hacia mi lugar sagrado, mi consagrada y amada Alma, mi Ser, mi unión divina conmigo misma.

Arael Elämä Araham...


martes, 12 de enero de 2016

ERES EL MAR



Mar embravecido que me clamas en la noche, que me muestras el valor que se oculta en la piel que me envuelve y que me esconde, que despiertas mis sentidos y me inundas de misterios y de historias que se explican con eternas y fugaces voces...

Quiero ser tu esencia, porque la respiro en cada poro de mi cuerpo, en cada suspiro de mi alma, en cada beso fresco de tu agua que me provoca recordar y emanar mi voz, para gritar la poesía de mi espíritu eterno, poema incierto que se desenvuelve en los mundos reales, nadando por los mundos sublimes que me encandilan y me abrazan rodeándome con su magia, con sus dones...

Mar de oleadas musicales, vientos marinos que me elevan y me elevan, para convertirme en ángel de vaporosas alas y de cuentos navales, versos contiuos, perpetuos, escritos en cada partícula de las escamas que se dibujan en mí tatuadas a fuego...

Quiero que bucees en el núcleo de mi existencia, que seas yo misma encarnada en tu bravura, en tu indolencia ante los miedos que me esclavizan y me atormentan, para otorgarme la gracia de tu fortaleza, de tu impune rebeldía que te engrandece y que al mismo tiempo te apacigua con un gesto grácil para ser la calma de tu corazón ardiente y colmado de ternura.

Mar que eres mi yo diluido en mil espacios que envuelven a esta esfera, donde mi persona se presta al juego en el tablero de la humanidad que me aferra a la desidia cuando el horizonte se diseña como un volcán de incertidumbres que me desesperan...

Préstame tu belleza, tu entereza, ámame, para que ya nunca más me decaiga y desfallezca, nútreme para que la mujer que soy se reconforte con tu grandeza, con tu experiencia, revélame qué soy, quién soy, quién es esta humana que te aclama y que te ama derribando las murallas que, lejos de consumirla, la acrecentan...

  • Eres el mar, mi niña de ojos tristes que entre dos mundos vuelas, eres la sal, el agua, el hielo, el vapor, eres la existencia que en lo que amas se manifiesta...


Arael E. Araham...


domingo, 15 de noviembre de 2015

ALMA PROFUNDA

Nacer, crecer, conocerte, comenzar a mirarte, tratar de encajar, buscarte, tener la osadía de intentar involucrarte, beberte las lágrimas para ser valiente, superviviente, mostrar tus heridas para enorgullecerte, tentarte, sangrar en lo más profundo de tu alma constante, calmarte, gritar, callarte, tratar de encontrar quien te entienda y te acompañe, observarte en el espejo y rechazarte, despreciarte por sentirte diferente, repudiarte, envidiar la normalidad de las otras gentes, el amor que no tienes, los abrazos que otros sienten y les sostienen...

Y creer que eres una demente, que en este mundo nadie te comprende, que algo falla en ti, que no eres corriente, y sumergirte en tu dolor y querer escaparte, que el tiempo se detenga mientras lloras por ser demasiado sensible, sin que eso sea importante, sin que eso sea tangible...

Desmayarte en tus enojos, en tus miedos incoherentes, en las caídas y en los vaivenes, en las nostalgias y en los quehaceres que no te interesan, intentando ser lo que no eres, para así agradar a quien te quiere, y a quienes muestran lo que debes ser, no lo que ahí en ti, ahí adentro, en tu universo, en tu corazón que late fuertemente, que palpita sin dejar de sentir...



¿Y tu pasíón? Tu pasión se muere, se muere arrastrándose buscando una salida que la libere...

Y entonces, entonces te rindes y te suspendes, te entregas a lo que más quieres, y escribes, y sueñas, y tu voz emerge de lo más hondo de tu garganta, conectada a tu alma, a tu esencia, a tu infinita luz que con el todo te conecta, y te hace sentir en una nada que te alimenta, que te envuelve en su silencio que te acrecenta, que te lleva a ser la mejor versión de lo que eras, porque por fin empiezas, sí empiezas a vivir, a ser tú, a no dejar que tus diferencias te hagan inferior, ni que esa sensación te entorpezca...

Y te dices viéndote al espejo:

Soy distinta, soy eterna, soy mi esencia latiendo osada para ser lo que vine a ser sin temores ni incertezas, y si tropiezo, me levanto, y se debo sufrir no me detengo ante el dolor porque me alienta a seguir siendo, sintiendo, porque soy alma de fuerza completa, soy furia, soy viento, soy mar y soy música que ante todo es y existe por su cuenta.
No soy muy común, mas soy como todos, no soy especial, mas soy diferente de algún modo, no soy débil, pero soy frágil, no soy sabia, pero tampoco ignorante, no soy inconsciente, porque trato de alcanzar a la gran consciencia, no tengo el amor de alguien que me comprenda, mas soy amor en mí y puedo amar sin sentir vergüenza, pues dejé atrás mis disfraces para ser pura en esencia, y desde ahí, desde mi coherencia, aquel a quien amo es amado por mí en su presencia, o en su ausencia, en su vida aquí o en otra dimensión aunque se desvanezca, porque no sé vivir sin amar, no sé soñar si no amo, no sé escribir si no siento, no sé encajar y no lo hago, sólo soy un ser extraño caminando solo por amor, y por amor creando...

Arael Elämä...

domingo, 4 de octubre de 2015

AMOR DE ALMAS


¿Lo escuchas? ¿Lo sientes? Es el sonido de la lluvia que nos devuelve a nuestro primer encuentro, en un otoño cualquiera, bañados por nuestras miradas, perdidos por nuestros sentidos, atados en nuestros temores, con sus finos e invisibles hilos.

Y una canción nos deleitaba, se entrelazaba a nuestros pensamientos, buscando la forma de atraparnos en el deseo, por encima de la magia que estábamos sintiendo.



Tu pecho ardía y el mío le acompañaba, como ahora, ¿lo ves, amor mío?, nada ha cambiado, todo este amor que emana mi alma vive más allá de lo que yo vivo, es y existe para ti, aunque la distancia nos desdibuje la sonrisa, aunque no pueda acariciar tu cabello ni obsevarte dormido, aunque tus ojos miren con amor el cuerpo de otro amor en un deseo concedido.

¿Que por qué te amo sin haberte conocido? ¿Que por qué te conozco sin haberte tenido? Tú ya sabes la respuesta, ser de besos aturdidos, es tu corazón la morada de mi alma que en tu respiración se respira, es mi cuerpo el hogar de tu esencia que me busca cuando se entrega en la aventura de hallarme entre los brazos de lo que confundes con el amor eterno.

Mas tú entiendes, ser que vuelas como el viento, que te cuelas en mis sueños para regalarme el alimento de la esperanza que a veces pierdo y olvido, que sin ser amantes en este mundo en que nacimos, aún recuerdo aquel día en que bailamos juntos la canción que de tus labios se desmaya entre los tiempos más remotos y más esquivos, y el silencio enternecido, nos une en su regazo para que dancemos como siempre quisimos, y con cada partícula que crea lo que somos como seres vivos, nos amamos, nos fundimos...


Es por eso que ahora mismo te contemplo, y entre tus gotas de aire embebecido por la sensación de diluirnos como ráfagas de amor trenzadas desde lo más profundo de lo que somos y fuimos, soy la diosa que se eleva en tus gemidos, soy la niebla que despierta tus sentidos, soy el agua, soy el vino, soy la amante que te ama en el lecho de tu noche aunque no estés conmigo, soy de tu cuerpo cada sonrisa, cada latido, soy de tu alma cada respuesta, cada escalón ascendido, soy tu poema, y tú mi poeta en mi teclado escondido, soy lo que sueñas y tú mi sueño más temido, porque amar así tal vez no pueda ser en este lugar tan áspero y tan mezquino...

Aun así, mi querido amante de energías y soles, de lunas y estrellas, de versos y refugios en los que nadie osa entrar salvo tú y yo cuando allí nos conocimos, si te encuentro en el mismo sitio en el que yo transito, si el universo me regala el privilegio de mirarte también con tu traje de hombre nacido, entonces, mi vida, mi todo, mi cielo, mi querido ser dulce al que todos los días percibo, nos amaremos, y en nuestro océano profundo y antiguo, nos tocaremos el alma, y como siempre te digo, allí nuestros corazones serán uno en un amor siempre sentido...

Arael Elämä...

domingo, 23 de agosto de 2015

FLORECER EN NOSOTROS

FLORECER EN NOSOTROS

Florece tu voz en mi estrella,
en la que nace en mi pecho,
brillando fuerte en esta espera,
buscando tu piel en mi lecho.

Tu aroma se prende del alma
que entre los dos se genera,
creada por nuestras miradas,
que todo su amor se entregan.

Y leo tu nombre en tus ojos,
veo tu luz en mis huellas,
beso tus labios carnosos
y me desmayo en tu esencia.

Todas las flores que tengo
ahora sonríen despiertas,
se desprenden de mi cuerpo
al llegar tu primavera.



Eres lluvia, viento, tierra,
eres sol que me sustenta
yo soy semilla que crece
y que de tu ser se alimenta.

Soy tu calor, tu alegría,
tu corazón que late ardiente,
la llama que te da la vida,
la luz que en ti resplandece.

Y por eso, amado mío,
juntos somos universo,
expandido en mares y ríos,
galaxias, planetas y cielos,
selvas y bosques sombríos,
islas, territorios enteros,
jardines que son paraísos,
fragancia de amor verdadero.

Florece tu fuego en mi boca
propagándose en mi presencia,
convirtiéndonos en antorcha,
flama de amor y de ofrenda.

Arael Elämä...

viernes, 1 de mayo de 2015

CUANDO EL ÁNGEL ABRIÓ LAS ALAS Y SE LIBERÓ

Se levanta herida y sangrante, sus alas blancas están mojadas, pero es un ángel que lucha, que no se rinde con facilidad, aunque esta vez sabe que debe morir para poder salvarse y liberarse.

Morir no significa exactamente desaparecer, sino permitir que las penumbras sean transmutadas y el perdón en su interior reine para que su alma renacida se eleve y le devuelva la vida, la verdadera y anhelada vida...

Arde dentro de la llama que desde su corazón comenzó a avivarse, llama trina que se alimenta del amor que le ilumina, y se entrega, se entrega y su energía se arremolina. En espiral, toda la luz que es se entrelaza entre colores dorados y azules, es su esencia divina...





Y se posa con sus alas encendidas, con sus ojos llenos de estrella y habla hacia el cielo con su mano en el pecho, sintiendo que por fin está viva...

Y habla a todos los que la miran y la aman, o la envidian...

"El viento ha hecho añicos el ayer, la llave de mi alma se perdió entre los escombros del dolor que me arañó y me arrancó de mi presencia, pero hoy he renacido de nuevo, otra vez más, dispuesta a alzar mi vuelo...

Danzo con las nubes, me río, juego, soy la hoja que revolotea jugando entre tus sueños, me deslizo, me pierdo, me encuentro, viajo por la corriente del río, para unirme al mar, sin orden, ni sentido, sólo porque esa es la función que sigo...



Me quité la máscara, sí, la coraza cayó cuando me encontré conmigo, y al mirarme me sentí y me enamoré de la idea de estar en este lugar dormido, para poderlo despertar y ver cómo se desperezan los montes, las flores y los olivos, para verte a ti abrir los ojos, mi querido amigo, para darte amor, para darte mi cariño, mi mano, mi cobijo...

Soy el sueño de lo que nunca he vivido, por eso vivo, por eso grito, por eso bailo entre las aves mientras respiro...

Y tú me alcanzas cuando te miro, para ser como yo, para imitar mi brillo, para que así otros te sigan a ti y se unan en nuestro camino...

Si enciendes la luz de tu alma, otros relucirán contigo, así que danza en este juego, para ser el sol y cantar entre los rayos de tu corazón adormecido, despiértalo y ven aquí conmigo...


No te daré riquezas, ni te prometeré castillos, sólo te daré la magia de lo que significa estar vivo, devolveré a tus ojos la esencia de lo que no ves tras las rejas que te mantienen cautivo...

Sueña, sé mi compañero, y deja que otros hagan lo mismo.

El arte te dará las alas que precisas para iniciar este nuevo recorrido...

Así que baila, pinta, escribe poesía, sé el rey de tus cuentos de fantasía, sé la música, la voz, el lienzo, acuarela y partitura, y ríndete pleitesía...
Sé escultura, mármol, diamante, color, pincel, sé la maravilla que te haga crear para ser parte de tu vida, tomar las riendas y no sufrir más, ser sólo alegría...

Sueña, sé aire, viento, y deja que el amor sea tu alimento...

Tu alma te guiará en los momentos en los que te quedes sin aliento, y si te pierdes, te mostrará la salida...

Se acabó la tristeza, hoy comienza tu nuevo destino..."

El ángel reparte su luz con un suspiro, para que quien lo desee dance dentro del nuevo círculo de la nueva humanidad concebida, un nuevo mundo ha nacido...

Arael Elämä Araham

jueves, 9 de abril de 2015

LA MÚSICA DEL SER

LA MÚSICA DEL SER


Creo que soy injusta, sí, soy injusta cuando hablo de ti, de tus notas, de las melodías que acarician mi alma, de los sonidos que me embelesan y me elevan hasta mundos sin límites, mundos en los que mi espíritu danza en libertad, donde el amor es realmente el aire que se respira, la luz que nos ilumina, el agua que nos nutre y nos invita, nos convida a vivir, a ser...

Y si no hubieras nacido en la inspiración del corazón, alguien te hubiera hallado sin remedio algún día, es imposible concebir el mundo sin tu presencia, pues la misma naturaleza es como tú, te contiene, te expresa, pues su alma es rítmica, sonora, hermosa, infinita y excitante, como tú, música, que te esparces desde el cristal de la más pura esencia, porque eres el latir de la existencia, eres bella y eterna, eres el mar donde navegan los poemas, la clave de sol que se dibuja en mis ojos cuando te siento envolviéndome y apoderándote de mí, haciéndome ver la verdadera belleza...



Y así, entregada a las olas de tus halagos cuando me enredas entre tus melodiosos versos acompasados, me enamoro de ti, de tus idas y venidas, de tus surcos por donde transitan los recuerdos de algunas vidas, de tu voz que me cautiva, doblegando el pensamiento del dolor, sacudiendo lo que lastima, y dotándome de las alas que anhelaba para volar por encima de las ruinas de quien fui, para verme transformada, liberada de la cárcel que inventó mi inseguridad forjada con la mendacidad de la vida que se me escapa...

Gracias a ti se han desvanecido poco a poco aquellos miedos que me derrotaban, y en las batallas rudas y crueles contra mi propia mentira errada, me ayudaste a convertir mis cenizas agonizantes en partitura de palabras, estrofas fulgurantes, llameantes, en el versátil cuerpo sutil que ahora ante mí se hace presente y espectante de recorrer caminos nuevos, con la mirada al frente, cubierta por el todo, integrando polos opuestos para amarlos como tú me enseñaste...

Música poética del alma común del todo, música de los cielos que nacen desde mi pecho hasta lo más profundo de la tierra en la que mis manos pongo, música de luces chispeantes que conforman mi cuerpo, etérico paraje que borra el clamor por el sosiego, la aventura de lograr ser mejor, ser un ser humano iluminado por lo sagrado y lo imperecedero...

A ti, a ti melodía del amor sincero, perenne, completo, te dedico reverencias para servirte con una vida que vuela dentro de tu universo, sintiendo la grandeza de lo que soy, de lo que somos, de lo que eres dentro de nuestro núcleo, de nuestra verdadera condición de humanos cristalinos creados para amar como tú, desde ti, desde lo que llevamos integrado en el diamante que hay en nuestro ser interno...

Gracias...

Arael Elämä
Eva Bailón
Todos los derechos reservados

viernes, 3 de abril de 2015

COMO GAVIOTA QUE VUELA

¿Alguna vez has sentido que eres una gaviota que viaja en su vuelo por encima del mar?

He recorrido tu isla, y en el camino te he perseguido bañándome del horizonte al atravesarlo para alcanzarte. He besado tus colinas, tus prados, tus ríos, y me he vestido de las olas de tu mar, dibujándome en tu orilla, salpicada de las gotas de cristal que desprendías entre espuma de agua y sal.
He sido gaviota pasajera, ave que pasa desapercibida pero que siempre se queda, pues aunque mi presencia sea invisible, es eterna, efímera y ligera, pero aun sonando incongruente, soy presente, mis raices se han anclado en tu mirada y si me alejo en mi vuelo intangible, reaparezco cuando menos te lo esperas.

¿Alguna vez has mirado al cielo y me has visto en todas partes mientras tu alma se expandía de amor sin tú saberlo?

He desatado los nudos de tu esperanza ahogada entre los miedos insensatos que me atacan, me apartan, mas yo, con mi empeño, me adentré con mis alas de gaviota hasta el centro de tu pecho, dentro de tu alma, oculta bajo los preceptos de tus pensamientos.
Y te hallé, desnudo, inquieto, translúcido por la pureza de quien eres, a pesar de tu hostil atuendo de guerrero intransigente, mas al volar en tu universo, descubrí tantas estrellas apagadas que tuve que encenderlas para avivar tu fuego.

¿Alguna vez te has preguntado si de veras hay un alma destinada a estar contigo para siempre?

He despertado entre tus sombras y no he logrado deshacerlas, mas sigo viva, entrelazada entre tus luces, entre tu esencia y tu ser, entre los gritos sordos de tu alma enamorada. Y sigo siendo parte de tu llama, parte de lo que vives y de lo que reclamas, verso etéreo que te susurra, que te abraza, descansando en mi propio cuerpo y al mismo tiempo, danzando en tu alegría cada mañana.
No voy a renunciar a lo que soy, pues sería ser otra, sería dar muerte a algo que es inmortal por su naturaleza extraordinaria. Así como el viento es y vive sin pertenecer a nadie, ni a nada, así soy yo, así es mi espíritu que te alcanza, mas sólo el amor puede ser tan fuerte, sólo él logra que vuele como gaviota y después me pose en tus pestañas, para impregnarme de tus pupilas mientras miras lo que más amas, lo que más admiras, lo que más te encanta.

¿Alguna vez pensaste que no existía y derrumbaste un sueño que en tu mundo humano no tenía cabida?

He desaparecido de tus sueños, de la lista de deseos que siempre guardaste en lo más recóndito de tu corazón sediento, mas eso no borra lo que sigo siendo, lo que existe no muere porque estemos ciegos, sólo sigue estando cuando no lo vemos, y ser aire que respiras no me otorga nada más que un privilegio, amarte por fuera y por dentro, ser tú, serte en tu cuerpo, en tu alma, en tu insondable universo. Yo sí creí que eras sólo un cuento, un invento, mas lo que mi mente piense no es relevante cuando mi esencia obra por su cuenta y vuela libre de mis cadenas inconscientes. No te busco, ni deseo hallarte, sólo deseo ser libre de mis tormentos, para volar con mi alma, para ser cielo, agua, tierra, rosa que florece y con la mariposa danza, sólo deseo amarlo todo, para no ser ya más esclava de los temores que me dañaron cuando creía que iba a ser rescatada. Mas no viniste, no fuiste tú quien rompió el yugo que me esclavizaba, fue mi ser, mi esencia, y el amor, el amor de mi ser hacia mi persona humana.



¿Alguna vez has sentido que eres una gaviota que viaja en su vuelo por encima de la opresión del miedo?

Yo sí, yo sí he sentido que vuelo a tu encuentro, sí he sentido que te siento en cada rincón de lo que contemplo, yo sí he sabido que hay un alma en la cual yo estoy nadando como en un océano de besos, mientras esa misma alma bucea sumergida en lo más profundo de mi espíritu contento, yo sí he dudado de lo que estaba sintiendo, mas esto sólo es un escrito, apología para mi amado, aquel que se ama tanto, que incluso sin haberle hallado es para mí lo más dulce y sagrado, lo más anhelado.

Y es que el amor más puro no ve ni pliegues, ni piedras, ni cuchillos, sólo ve lo único que es un alma, una luz de eterno brillo, verso de un poema eterno que sólo habla de lo mejor que un ser humano podría lograr ser, cuando su esencia se expande como aroma de cristal dentro de lo que es en sí mismo...

Arael
Eva Bailón B.
Aroma de cristal.

sábado, 28 de marzo de 2015

VESTIDA DE POETISA

A través de las notas de un piano, hallé tu aroma de versos azules entrelazados a tu esencia cristalina, poema de tu rostro interior, ese que forma las sonrisas de tu pecho, de tu corazón que sueña y crea, que vive y late, que ama y besa...

Y desarmada ante tu belleza, cautiva de tus ojos de inmensidad exquisita, de puentes que me llevan a tu universo de estrellas que habitan calladas y encendidas, me convertí en la luna que te sigue, que te ilumina cuando la noche te desalienta, y que te observa enamorada de tu existencia, de tu vida...

Puedes leer en mi mirada, puedes ver esa chispa divina que te admira, que te alcanza, que te ama y que te cuida, esa luna que se viste de mujer para ser humana, para estar cerca, para hundirse entre las llamas de tu alma, y salir ilesa, porque no me lastiman, pues soy inmortal, soy el amor nacido entre los vivos, soy un trocito de luna vestido de poetisa...




Y es que mi cuerpo no es mi refugio, sino el sendero que para amarte necesito, el camino que trascendió lo imposible para estar aquí contigo, porque si eres el mar, yo seré sirena, si eres el cielo, seré ave que vuela, si eres la tierra, seré pantera, o ciervo, o flor que nace de tu vida, pero si eres hombre, si eres hombre, querido compañero de quimeras, yo seré mujer de alma amiga, y de poetisa estaré vestida, para inventar poemas que te cubran de palabras que te eleven, que ante tus ojos se rindan, porque hoy llegué yo por ti, pero ayer fue tu alma quien me siguió en mis travesías. 

Así que yo soy la luna que te ama convirtiendo el dolor en poemas, explorando la alquimia para transformar tu sufrimiento en alegría, para darte la luz cuando tu vida se vuelva sombría, para darte sonrisas cuando tus lágrimas caigan vencidas, para colmarte de besos cuando duermas, para que sepas que sigo ahí aunque no sepas que brillo allá arriba, y que un trocito de mí se vistió de mujer de alma de poetisa...

Aroma de Cristal
Eva Bailón B.
"Arael Elämä".

Todos los derechos reservados.



domingo, 22 de marzo de 2015

MI SER Y TÚ


Mar y luz, olas y agua,
poesía de brisa marina,
aroma de sol y de magia...

Te recibo y me lleno
de tu amor y de tu calma,
me rocío de tus versos
y los escribo en mi alma...

Eres mi todo, mi universo,
mi esperanza y mi mañana,
cielo de mis estrellas,
planeta de mi añoranza...
 
 


Mar y luz, viento y fragancia,
corazón de esencia divina,
espíritu de mis palabras...

Te respiro y me vuelvo sirena,
delfín, cristal, resplandor
de lluvia de besos que entera
me cubren de tu color...

Azul de identidad etérea,
abrázame con tu fulgor,
sé tú de nuevo esa eterna
llama que nace en mi interior...

Eva Bailón B. (Arael)

lunes, 26 de enero de 2015

AROMA DE CRISTAL


AROMA DE CRISTAL

Suave murmullo sagaz
que me envuelve el alma,
líneas finas de cristal
son las que me esbozan,
me tiñen con alas de amor
el corazón y las marcas
que pudo dejar el dolor,
entre mis grietas, indemne,
sólo me queda la escarcha...

Hielo sucumbido al calor
de la llama encendida
que se prende con ardor
en mi cuerpo sutil, erigida
en mi fuerza con valor
para, osada, ser la ofrenta
de mi propia creación,
el ser que soy, la presencia,
la mujer, el alma, el hoy...

Múltiples versos de paz
en el crédulo temblor
de las palabras de fugaz
e indeleble intención,
por transmitirme letras,
estrofas de mi interior
que se convierten eternas
en libros hechos de voz,
en gestos que me delatan...

Aroma de mi esencia
de faz de gotas cristalinas,
eres agua, eres río,
eres mar, flor de vida,
pétalo puro y tibio,
raices que se disipan
en la tierra y en el cielo,
hilo dorado de estrellas
cosiendo olas y orillas...


EVA BAILÓN B.


sábado, 12 de abril de 2014

EN MI OCÉANO

Una ola de miedos surcó la mañana para despojarme de las ilusiones creadas para hallarle un sentido al mundo. Se llevó las marcas que dibujaba para encontrarme, para reconocerme en mi verdadera esencia, esencia de agua y de sal, bañada de pureza, vida, plenitud, esencia de mar...

Y me perdí en el viento, en su susurro marino, en la cálida brisa de un verano eterno, colmado de dunas blancas, rocas porosas, cristales que relucen en un jardín inventado por la imaginación de mis sueños, posados en mis recuerdos, que vuelan entre las nubes buscándome, sabiéndome lejos...

Se me escapó un suspiro que se inspiró en el aliento de las rosas de mi alma, en el bosque de ternuras en el que muchas veces me siento, me hallo, me encuentro, danzando en mil enredos creados por mi ego inquieto, juguetón y a veces perverso...

Una ola de dudas cruzó el atardecer de mi océano cuando ya estaba tranquilo, para agitarlo, para afanar lo que no es preciso, para devolverme el impulso de lo que soy y he sido...

Y me desmayé en mi existencia, para despertar en ella compungida por mi ausencia de mí misma, por mi tolerada e inconclusa huida, no acabada por mi anhelo de volver a mi pequeña isla, ser quien soy, alma de lluvia, de viento y de brisa, libre como el aire que respiras, que se posa en tus pulmones y te vive para después ser de nuevo agua, lluvia, soplo de vida...

Se me extravió el dolor de estar dormida e inconsciente de mis heridas, y al desvelarme ante mis ojos pude verme, reflejada en mis manos vencidas, mas con corage alcé mis alas para volar desprendida de mi cautiverio, impuesto por mis pensamientos de mente adormecida, de falso criterio, por fin brotó mi fuerza y me rescaté de la cárcel de mis pesadillas...

Una ola de amor se desvistió en el anochecer de mi océano cuando abrí mi corazón a ser marea, paz, sombra, luz, noche, día, y abrazada a todo lo que soy, sin excepciones, sin mentiras, descubrí que siendo sol podía ser luna, que siendo llanto, podía ser risa, que siendo furia, podía ser calma serena, que siendo sueño, podía ser cualquier cosa que quisiera, y el deseo de ser río, mar, beso, caricia, amor, ternura, resultó ser mi realidad más pura...

Y mi sonrisa diseñó un nuevo horizonte teñido de dulzura, brío, templanza, sigilo, para levantar un puente desde mi esencia hasta el destino, un destino creado para ser amor desde mi alma, mi cuerpo, en cada poro de lo que soy como materia, en cada gota de energía que me sustenta, en cada mirada, en cada palabra, en cada verso escrito con estas manos inexactas...



Se me agrietó el corazón para que una estrella resplandeciente naciera e inundara por entero mi yo, siendo ahora una humana extraña, diferente de lo que era, desprendida de casi todo lo que aprendiera, renunciante a que alguien me entienda o me quiera, mas convencida de que el amor es algo que sólo quien ama de veras puede saber hacia dónde te lleva...

En mi océano soy mar, sal, delfín, coral, ballena, soy todo lo que vive para ser completa, soy tú, soy yo, soy llama que arde tenaz y discreta, dispuesta a existir, como las olas, como la orilla, como la arena...
Soy el cielo con todas sus estrellas, un universo donde soy todos los planetas...

Arael...