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jueves, 31 de marzo de 2016

EL COMIENZO


Desnudos, sangrantes, mis pies llegan al final del camino. Mis lágrimas han alcanzado ya su anhelado destino, mis manos ya no sostienen el peso que tanto dolor había infligido en mi alma, en mi corazón y en mi espíritu que por fin hoy ha renacido.
Y en el agua, mis heridas se detienen y se elevan, cicatrizan y me liberan, me entrego a la dicha y mis hombros ya no sujetan el mundo que tanto miedo me producía...

¿-Quién eres?- pregunto mientras observo mi reflejo en el río cristalino que atravieso decidida, dispuesta a dejar atrás lo que ya he vivido, para olvidarme del pesar del que tanto he aprendido.

Mi rostro ya no es el que siempre me mostró mi identidad pasajera, ni mis arrugas por el tiempo transcurrido son ya la marca de mis verdades, de mis esperas, de mi presencia divina, ya no hay motivo por el que pueda despreciarme, ya no busco que la consciencia me invada y despierte a mi alma adormecida, ahora ya no estoy cautiva...



Mas siento que hay en mí un cierto miedo de Ser, pues aprendí a no serlo, a quedarme sumida en la mentira de mi ego, que me otorgaba la calidez de un hogar falso que me callaba y me cobijaba en los inviernos...

Hacerme cargo de mí misma, en la libertad de mi verdad más intensa, aquella que me hace ser lo que yo soy, es un enorme desafío al que me enfrento ahora que ya he cruzado esta frontera, este torrente de dudas que me ha conducido hacia otro ciclo, hacia otro lugar que desconozco, hacia otro sitio en el que nada fue creado, pues he de creer y crear, siendo el pincel y la pintura que dibujan un nuevo horizonte colmado de brillos, de suspiros de aire vívido y tranquilo, de belleza límpida, exquisita, donde se alza con amor una nueva humanidad inherente a la vida, a la nueva tierra soñada y renacida...

Soy sólo un eslavón, una gota que ayuda a que se forme el océano de la conciencia diamantina, que ha brotado desde la ardiente llama que abrasó mi mente, mi inconsciencia, mi debilidad, mis creencias más queridas, para pulir cada fragmento de mi alma que se había rendido a la mendacidad más admitida, mas soy, siento, y mi latido es el impulso de este cambio, este comienzo anunciado y permitido, tras el final de un tormento consentido, que ahora ya no es, no existe, porque por fin, el ayer ha sucumbido...

Y se suman más existencias, más corazones encendidos, más presencias que se enamoran del amor, de los talentos, de la capacidad de ser a través de la materia, de los cuerpos de seres humanos comprometidos consigo mismos...

Arael Elämä...

domingo, 6 de marzo de 2016

COMO UN ÁRBOL



Respira, siente la brisa del viento suave, te habla, recita entre susurros tu nombre, te eleva y te encuentra, te ama y te alimenta, te besa y te danza, te canta y te envuelve para que entiendas que eres mucho más de lo que piensas...

Pisa fuerte la tierra, ancla tu fuerza en ella, tus raíces, tu entereza, y siente su amor recorrer tus venas, ascendiendo siempre por tus piernas, que son el tronco del árbol que te sustenta...

La savia es la sangre que te convierte en la materia orgánica que vive y que en el subsuelo se adentra, para ser valiente y elevarte por encima de las nubes, con tus ramas que acarician robustas a las libres aves que se acercan y que a tu encanto sucumben...

Eres como un árbol, sí, un árbol que crece y que aguanta todas las tormentas, que sabe quién es y cuál es su misión allí donde se encuentra, un árbol que se mece con sus silencios, cubierto de hojas verdes que son sus múltiples sueños, sus vivencias, sus recuerdos, sus mañanas, sus historias y sus poemas, sus creencias y sus dolencias, sus alegrías y sus torpezas, enredadas y envueltas en la gran sabiduría que lo dignifica y lo encauza hacia sus metas más sublimes y más ciertas...



Y esas hojas, que nacen en sus ramas, maduran cuando acaban su función, siguiendo fases, procesos, momentos, paradigmas que se dispersan a través de todas ellas, y tras su ciclo ya completado, el árbol simplemente suelta, y se desapega, para dar paso a algo nuevo, algo que le devolverá la jovial dulzura del nacimiento de lo que sustituye a su antiguo aspecto, por otro que se alza desde un nuevo fundamento, más elaborado y a la vez más natural y más sincero, más fusionado con lo que suena como música en una obra divina, actualizada, mas insólita y entregada a una nueva forma de vida...

Eres un árbol, de recias raíces, de ramas que alcanzan lo más celestial y lo más increíble, de hojas que son sutiles gotas de sabor a lo que son los aprendices, que sueñan con descubrirse, con amar lo que son sin juzgarse, con ser lo mejor que puedan ser y dejar de arrepentirse de lo que fueron, porque siempre fueron semillas que brotan para expandirse...

Eres un árbol perfecto, que nada envidia, que nada codicia, que todo lo tiene, pues todo lo que él es brilla y se enciende con cada mañana, con cada luna, con cada estación, pues se adapta con firmeza y con osadía, con cada principio y cada final, sin temor a ser lo que es, creando vida, creando la fresca sombra para quien la necesita y en ella se cobija, creando luces entre esbozos de un mundo que respira a través de su existencia, emanada para otros y para sí mismo, en una simbiosis con la conciencia de un todo que nos magnifica...

Eres un árbol que no entiende de guerras, de dualidades, de hipocresías, de enfrentamientos, de mentiras o de burlas hacia las otras existencias que en este planeta habitan, un árbol que no hiere, ni ataca, que sólo es y emana su fragancia, su esencia, con respeto al todo al que pertenece sin ostentar dominar, ni ultrajar lo más sagrado que es él mismo reflejado en todas las otras vidas...

Eres tan sencillo como eso, eres un árbol que besa el cielo y la tierra, un árbol que se respeta y que es pura coherencia exquisita aunque pase desapercibida...


Arael Elämä...

martes, 12 de enero de 2016

ERES EL MAR



Mar embravecido que me clamas en la noche, que me muestras el valor que se oculta en la piel que me envuelve y que me esconde, que despiertas mis sentidos y me inundas de misterios y de historias que se explican con eternas y fugaces voces...

Quiero ser tu esencia, porque la respiro en cada poro de mi cuerpo, en cada suspiro de mi alma, en cada beso fresco de tu agua que me provoca recordar y emanar mi voz, para gritar la poesía de mi espíritu eterno, poema incierto que se desenvuelve en los mundos reales, nadando por los mundos sublimes que me encandilan y me abrazan rodeándome con su magia, con sus dones...

Mar de oleadas musicales, vientos marinos que me elevan y me elevan, para convertirme en ángel de vaporosas alas y de cuentos navales, versos contiuos, perpetuos, escritos en cada partícula de las escamas que se dibujan en mí tatuadas a fuego...

Quiero que bucees en el núcleo de mi existencia, que seas yo misma encarnada en tu bravura, en tu indolencia ante los miedos que me esclavizan y me atormentan, para otorgarme la gracia de tu fortaleza, de tu impune rebeldía que te engrandece y que al mismo tiempo te apacigua con un gesto grácil para ser la calma de tu corazón ardiente y colmado de ternura.

Mar que eres mi yo diluido en mil espacios que envuelven a esta esfera, donde mi persona se presta al juego en el tablero de la humanidad que me aferra a la desidia cuando el horizonte se diseña como un volcán de incertidumbres que me desesperan...

Préstame tu belleza, tu entereza, ámame, para que ya nunca más me decaiga y desfallezca, nútreme para que la mujer que soy se reconforte con tu grandeza, con tu experiencia, revélame qué soy, quién soy, quién es esta humana que te aclama y que te ama derribando las murallas que, lejos de consumirla, la acrecentan...

  • Eres el mar, mi niña de ojos tristes que entre dos mundos vuelas, eres la sal, el agua, el hielo, el vapor, eres la existencia que en lo que amas se manifiesta...


Arael E. Araham...


viernes, 8 de enero de 2016

AMOR DE ENSUEÑO


Como faro de luz azul, se me antoja tu mirada, que nutre mi camino con el fulgor de tu abrazo tenue, bañado de estrellas que me acompañan para que la soledad no sobrecoja mi sonrisa, y no fustigue a mi alma enamorada...

Tu presencia, que se manifiesta como vida eterna, se me clava en el pecho como ráfaga de vendabal que me atraviesa, y que despierta un mundo de mariposas que vuelan dentro de mí, con sus alas zafiro, brillantes, extenuantes de felicidad, contagiando mi cuerpo del gozo de su libertad, de su amor, que es tu amor en mí...



Si tan sólo tu beso en la madrugada fuera más largo, tan, tan intenso y tan extenso que me durmiera para siempre en él, tal vez lograría comprender esta unión contigo, más allá de lo que la realidad me explica y me muestra, más allá de lo que todo lo que yo soy siente cuando me besas, porque el estremecimiento sobrecoge mi piel y la traspasa...

Tú sabes muy bien eso, sabes cómo llegar y con un solo gesto alcanzar por completo a mi alma...

No puedo decir que te quiero, eso no basta, te amo desde el amor, no desde mi cuerpo, mas mi cuerpo lo vive por entero, vive el amor en cada célula, en cada sueño, en cada osadía de amarte con mi espíritu, con mi alma, con mi boca, con mis ojos, con todo lo que soy en cada uno de los universos...

Sea quien sea yo, tenga el nombre que tenga, más allá de lo que entiendo, más allá de donde habite mi ser, incluso más allá de mis sentimientos, allí, allí mi amor se convertirá siempre en tu cuerpo, en tu alma, en tu ser, en todo lo que eres en miles de universos...

Arael Elämä...

viernes, 3 de abril de 2015

COMO GAVIOTA QUE VUELA

¿Alguna vez has sentido que eres una gaviota que viaja en su vuelo por encima del mar?

He recorrido tu isla, y en el camino te he perseguido bañándome del horizonte al atravesarlo para alcanzarte. He besado tus colinas, tus prados, tus ríos, y me he vestido de las olas de tu mar, dibujándome en tu orilla, salpicada de las gotas de cristal que desprendías entre espuma de agua y sal.
He sido gaviota pasajera, ave que pasa desapercibida pero que siempre se queda, pues aunque mi presencia sea invisible, es eterna, efímera y ligera, pero aun sonando incongruente, soy presente, mis raices se han anclado en tu mirada y si me alejo en mi vuelo intangible, reaparezco cuando menos te lo esperas.

¿Alguna vez has mirado al cielo y me has visto en todas partes mientras tu alma se expandía de amor sin tú saberlo?

He desatado los nudos de tu esperanza ahogada entre los miedos insensatos que me atacan, me apartan, mas yo, con mi empeño, me adentré con mis alas de gaviota hasta el centro de tu pecho, dentro de tu alma, oculta bajo los preceptos de tus pensamientos.
Y te hallé, desnudo, inquieto, translúcido por la pureza de quien eres, a pesar de tu hostil atuendo de guerrero intransigente, mas al volar en tu universo, descubrí tantas estrellas apagadas que tuve que encenderlas para avivar tu fuego.

¿Alguna vez te has preguntado si de veras hay un alma destinada a estar contigo para siempre?

He despertado entre tus sombras y no he logrado deshacerlas, mas sigo viva, entrelazada entre tus luces, entre tu esencia y tu ser, entre los gritos sordos de tu alma enamorada. Y sigo siendo parte de tu llama, parte de lo que vives y de lo que reclamas, verso etéreo que te susurra, que te abraza, descansando en mi propio cuerpo y al mismo tiempo, danzando en tu alegría cada mañana.
No voy a renunciar a lo que soy, pues sería ser otra, sería dar muerte a algo que es inmortal por su naturaleza extraordinaria. Así como el viento es y vive sin pertenecer a nadie, ni a nada, así soy yo, así es mi espíritu que te alcanza, mas sólo el amor puede ser tan fuerte, sólo él logra que vuele como gaviota y después me pose en tus pestañas, para impregnarme de tus pupilas mientras miras lo que más amas, lo que más admiras, lo que más te encanta.

¿Alguna vez pensaste que no existía y derrumbaste un sueño que en tu mundo humano no tenía cabida?

He desaparecido de tus sueños, de la lista de deseos que siempre guardaste en lo más recóndito de tu corazón sediento, mas eso no borra lo que sigo siendo, lo que existe no muere porque estemos ciegos, sólo sigue estando cuando no lo vemos, y ser aire que respiras no me otorga nada más que un privilegio, amarte por fuera y por dentro, ser tú, serte en tu cuerpo, en tu alma, en tu insondable universo. Yo sí creí que eras sólo un cuento, un invento, mas lo que mi mente piense no es relevante cuando mi esencia obra por su cuenta y vuela libre de mis cadenas inconscientes. No te busco, ni deseo hallarte, sólo deseo ser libre de mis tormentos, para volar con mi alma, para ser cielo, agua, tierra, rosa que florece y con la mariposa danza, sólo deseo amarlo todo, para no ser ya más esclava de los temores que me dañaron cuando creía que iba a ser rescatada. Mas no viniste, no fuiste tú quien rompió el yugo que me esclavizaba, fue mi ser, mi esencia, y el amor, el amor de mi ser hacia mi persona humana.



¿Alguna vez has sentido que eres una gaviota que viaja en su vuelo por encima de la opresión del miedo?

Yo sí, yo sí he sentido que vuelo a tu encuentro, sí he sentido que te siento en cada rincón de lo que contemplo, yo sí he sabido que hay un alma en la cual yo estoy nadando como en un océano de besos, mientras esa misma alma bucea sumergida en lo más profundo de mi espíritu contento, yo sí he dudado de lo que estaba sintiendo, mas esto sólo es un escrito, apología para mi amado, aquel que se ama tanto, que incluso sin haberle hallado es para mí lo más dulce y sagrado, lo más anhelado.

Y es que el amor más puro no ve ni pliegues, ni piedras, ni cuchillos, sólo ve lo único que es un alma, una luz de eterno brillo, verso de un poema eterno que sólo habla de lo mejor que un ser humano podría lograr ser, cuando su esencia se expande como aroma de cristal dentro de lo que es en sí mismo...

Arael
Eva Bailón B.
Aroma de cristal.

sábado, 28 de marzo de 2015

VESTIDA DE POETISA

A través de las notas de un piano, hallé tu aroma de versos azules entrelazados a tu esencia cristalina, poema de tu rostro interior, ese que forma las sonrisas de tu pecho, de tu corazón que sueña y crea, que vive y late, que ama y besa...

Y desarmada ante tu belleza, cautiva de tus ojos de inmensidad exquisita, de puentes que me llevan a tu universo de estrellas que habitan calladas y encendidas, me convertí en la luna que te sigue, que te ilumina cuando la noche te desalienta, y que te observa enamorada de tu existencia, de tu vida...

Puedes leer en mi mirada, puedes ver esa chispa divina que te admira, que te alcanza, que te ama y que te cuida, esa luna que se viste de mujer para ser humana, para estar cerca, para hundirse entre las llamas de tu alma, y salir ilesa, porque no me lastiman, pues soy inmortal, soy el amor nacido entre los vivos, soy un trocito de luna vestido de poetisa...




Y es que mi cuerpo no es mi refugio, sino el sendero que para amarte necesito, el camino que trascendió lo imposible para estar aquí contigo, porque si eres el mar, yo seré sirena, si eres el cielo, seré ave que vuela, si eres la tierra, seré pantera, o ciervo, o flor que nace de tu vida, pero si eres hombre, si eres hombre, querido compañero de quimeras, yo seré mujer de alma amiga, y de poetisa estaré vestida, para inventar poemas que te cubran de palabras que te eleven, que ante tus ojos se rindan, porque hoy llegué yo por ti, pero ayer fue tu alma quien me siguió en mis travesías. 

Así que yo soy la luna que te ama convirtiendo el dolor en poemas, explorando la alquimia para transformar tu sufrimiento en alegría, para darte la luz cuando tu vida se vuelva sombría, para darte sonrisas cuando tus lágrimas caigan vencidas, para colmarte de besos cuando duermas, para que sepas que sigo ahí aunque no sepas que brillo allá arriba, y que un trocito de mí se vistió de mujer de alma de poetisa...

Aroma de Cristal
Eva Bailón B.
"Arael Elämä".

Todos los derechos reservados.



jueves, 4 de diciembre de 2014

TRASPASAR EL MIEDO

Mundo imperfecto
de falsas justicias,
bosques de yedra,
mentes desbordantes
de dispares entresijos,
de necedades inciertas,
noches de ósculos inertes
que en la mañana despiertan,
confuso silencio de acertijos,
temores que se acrecentan...

En el influjo de sus destrezas
inmersa en su prosa,
traspaso la cima
de la mentira inocua,
me visto de alma,
me antojo sedienta
de la verdad prófuga,
descalza de cordura,
colmada de tristeza,
buscando la manera
de hallar lo que murmura
un ángel que se posa
en la arista de mis penas...

Me pregunto...
¿Quién es este cuerpo
que me acoge
y me alimenta?

En el paso del camino
que se pierde cuando
el miedo se desprende
desmayando su vestido,
como velos, como hilos,
amanece la evidencia
de lo que estaba dormido.

Y me pregunto quiénes somos,
y por qué el miedo es nuestro
mejor amigo...

Una respuesta tenaz
acarica mis pensamientos...



Cuando el teatro social
del personaje falso,
se te presenta voraz
y reconoces tu reflejo,
ya estás dando un gran paso.

Y es entonces el momento,
de ser sólo lo que eres,
despojado de creencias,
de dogmas, de dominios,
de tus yoes infieles
que obstruían tu destino,
para ser un ser completo
libre de la demencia
de un mundo que vive ajeno
del amor que, con clemencia,
siempre fue nuestro sustento,
pues con él nos erigimos...

La verdad no es lo que vemos,
sino lo que en nuestro ser
amamos, somos y percibimos,
no es lo que inventamos,
sino la creación de lo divino
que se halla en el corazón
que está más allá de
lo que siempre creímos...

Sé tú el primero en convertirte
en la mejor versión de ti mismo...
Sé tú la paz, el amor, el prodigio,
sé la verdad, la esperanza,
sé tú el edén, el vestigio
de un paraíso naciente,
de un ser humano distinto...


Arael Líntley.
Eva Bailón B.

viernes, 12 de septiembre de 2014

ESPÍRITU




Descalza, frente a la nada...


Rodeada de árboles, sintiendo la fuerza de la naturaleza dentro de mí, su ternura, su lenguaje dulce como una melodía suave...


Me arrodillo vencida de amor para tocar con mis manos la hierba...


La luz que hay en mi pecho ilumina mi cuerpo, las flores sonríen...


Mi cabello comienza a danzar con la brisa, se mueve grácil mientras en mis mejillas humedecidas por el fulgor de mis lágrimas de emoción incontenida siento un ligero frescor que me estremece...


Ondas de luz reluciente como llamas de fuego se encienden y se expanden, me envuelven...


Me asusto un poco, cada vez soy más sutil, transparente, incorpórea...
El pecho me quema, me escuece, y de pronto estallan mis chakras, uno a uno, emanando más luz en espirales emergentes que se unen a la incandescente flama de mi corazón envolvente...


Siento que me desmayo, me desvanezco, tengo miedo...
El amor es intenso, tanto que mi cuerpo físico no soporta su vibración, me colapso y las plantas me cautivan entre su existencia, me rodean por 

completo mientras permanezco inmóvil sobre ellas...







Me diluyo entre las gotas del rocío de la mañana, entre los rayos del sol naciente, entre el aroma a bosque, a flores, a tierra húmeda, a viento sedoso y agradable...
Pareciera que he muerto...pero aún siento...
Soy parte del todo, ya no hay desasosiego, sólo profundidad, intensidad, amor infinito, tal vez esté durmiendo...


Sí, ya sé que es eso lo que está ocurriendo...


Me abrazan las alas de mi ángel, cobijando mis temores y rociándome del aroma de sus besos...


No existe el dolor, ni hay tiempos...


Noto la proximidad de mi espíritu, me está sonriendo...

- Siénteme, pequeña humana, soy parte de ti, esto no es un sueño...

Se integra en mí una parte de mi espíritu, y recuerdo que no es la primera vez que esto ha ocurrido, pero en esta ocasión ocurre algo diferente...

Abro los ojos, veo los ojos claros de mi ángel, me mira y me envía uno de sus mensajes de dulzura eterna...


Me siento distinta... la llama todavía arde en mí, es energía dorada que me eleva, aún no la comprendo, ni la asimilo, estoy débil, me incorporo y pienso...
Mi mano en mi pecho, aún colmado del deslumbrante resplandor que me envuelve...

Soy parte de mi espíritu, cada vez más instaurado en mí misma, soy parte de la tierra, las flores y los árboles, soy ave, soy cielo, soy mar y soy todo aquello que veo, que siento y que anhelo...

Soy el espíritu del amor, soy el ángel que miro cuando te veo, soy la sombra que temo cuando la siento, mas soy quien soy, por fin lo entiendo...

Alzo mis alas y comienzo mi vuelo, surcando feliz el azul del cielo, nadando en los ojos de mi compañero, saltando montañas, tocando luceros, riendo en la luna, cantando los versos de poemas enteros...

Es profunda la experiencia de vivir en un cuerpo denso...

Pero siempre me buscan para volar y saber quién soy, para no olvidar de dónde vengo...

Arael Líntley

jueves, 1 de mayo de 2014

LUZ ZAFIRO




LUZ ZAFIRO

En la noche profunda de mi alma,
en el enclave de mis desconciertos,
en la semilla inerte de mis desaciertos,
se halla una sombra que llora y calla...

Y en el murmullo de su tristeza,
se alza el eco de mis pesares
amalgamando flores con destreza
para cubrirme de falsas verdades...

Soy río que fluye en el filo de mis dedos
para escribir desde mi ser palabras
que se deslizan, que se ensartan
en el mar de mi corazón eterno...

En el brillo tenaz de mis suspiros,
en el ecuánime color de mis anhelos,
en el fulgor de mis profundos deseos,
sonríe una intensa luz zafiro..


Y en el susurro de sus risas locuaces,
se eleva mi espíritu esquivo,
despojándome de miedos voraces,
para liberarme de su dominio...

Soy mar de oleadas sutiles, de destellos,
en su agua mi esencia canta
con notas y letras de mi garganta
la dulce música de mis sueños...

No importa si mi nocturna voz
se cierne en mi poema con sigilo,
yo muestro mi esencia, mi sol,
mi oscuridad y mi delirio...

Pues así soy, y así me entiendo,
así duermo y me despierto,
así me levanto y me pierdo,
así me escapo y me recuerdo,
así soy un ser completo...

Azul de luz zafiro en la tinta
de los versos que me invento,
azul de luz zafiro en mis cuentos,
en la poesía de mi llama indistinta,
llama de amor en mi pecho...

Arael Líntley

lunes, 17 de marzo de 2014

AL COMPÁS DEL ALMA


Al compás del alma vuelo en el horizonte para alcanzarme, para desprenderme de la cáscara del engaño, para desdibujarme entre las nubes y ser aire, para anochecerme de estrellas y lunas entre suspiros de belleza, amores deshojados, y plateados pétalos de sol en la madrugada de mi despertar despejado...

Al compás del alma me pierdo en tu recuerdo apagado y se me escapa la vida esperando tu mirada, deseando que se desperecen mis alas para surcar los sueños contigo...

Al compás del alma me desato de lo que no consigo, me rindo ante el amor que persigo, pues nació conmigo, y me lo llevo entre las manos para esparcirlo mientras tú sigues dormido, elevando mi consciencia, mi alma y mi paciencia, desligando mi esencia de lo humano, para no ser más lágrima en mis caídas, sino sonrisa que se viste de alegría por estar viva, viva, viva...

Al compás del alma estoy siempre en libertad, cautiva sólo de la felicidad con la que mi espíritu ilumina mi asensión tras desanudar las costuras de mis miedos ya vencidos, pues una vez traspasada la barrera del temor, ya todo el amor entregado está recibido...

Al compás del alma me desnudo del atuendo que me define ante tus ojos, porque no soy nada de lo que piensas, sino que soy lo que sientes, y el sentir no proviene de la apariencia...



Al compás del alma danzo entre los mundos impalpables de lo que no conoces todavía, pero te escondes, y yo, me descalzo del paseo por la superficie de lo que ya no piso, hace mucho tiempo que por el agua me deslizo, por la espuma de las olas de la orilla de este mar exquisito, por la etérea maravilla de la esférica luz que me envuelve mientras respiro...

Soy un alma libre que se mezcla con la lluvia del amor que se arremolina en el espacio de lo que vivo, y me redirijo serpenteando en espirales que se elevan en los tiempos en los que existo, te atrevieso, entre tus dudas difumino lo que construyes sin permiso, pero tu alma me consiente lo que determino, ante las quejumbrosas palabras de tu pensamiento ambiguo...

Arael

jueves, 13 de marzo de 2014

MI GRAN AMOR ESCONDIDO

Hoy he sido fantasía en un instante, he sido realidad en otro plano, he sido un ser de alas solemnes, cuerpo de éter, mis manos eran luz blanca indeleble, he sido el amor a través del corazón de un ángel que te buscaba en mi presente...
Y en un viaje hacia tu hogar, hacia el lugar donde te escondes, allí, observando tu rostro durmiente, tus huellas, tus pasos diarios en tu caminar inconsciente, te he contado lo que mi alma siente, y te he prometido quererte, te he prometido encontrarte, te he prometido no dejar de esperarte...
Y con la tinta perenne de mi corazón he escrito en el tuyo lo siguiente:



Voy a alzarte y a elevarte, voy a volar contigo, voy a danzar con la luz que desprendes cuando sonríes esquivo, cuando te enciendes, aunque no estés conmigo, cuando eres sol o eres luna, cuando eres mar o eres cielo, cuando eres tan grande como el amor que desprendo al presentirte en mi camino...mi gran amor escondido...

En mi alma está grabada tu esencia, acunando mis besos dormidos, abrazando mis palabras de amor calladas, sosteniendo mi propio ser que se entrega en el mar que tú eres, en el edén donde brillas como mi estrella, esa que me da la vida, que me guía y me fascina...

Al despertar cada mañana, tras los buenos días que te susurro en silencio para que me escuche tu alma, soy esa flor de primavera que se eleva envuelta en su fragancia eterna, y entonces, iluminada y perpetua, te siento y te veo en mis ojos que te esperan, que desean contemplar absorta tu mirada, en un lugar donde nada nos hiera, donde no existan prejuicios absurdos, y si aparecen, y si se acercan, simplemente saltemos por encima sujetos a nuestro amor, fuerte, tierno, colmado de una pasión que nos engrandezca...
Si te doy mi mano, ser que me esperas, ser que yo anhelo, te alzaré tan alto y tan lejos del dolor de lo humano, que nada podrá rozar la felicidad que anidará en tu pecho con este amor coronado...

Si un día me sientes cerca, no vaciles, pregunta, que mi corazón siempre contesta, responde para guiarte, para arrullar tus temores y convertirlos en arte, para adornar tus penas con los besos que no hallaste, y curarlas, y borrar las señales, el dolor y el sufrimiento que experimentaste, y así llevarte hacia las puertas de la superación y del saber que aplicaste, olvidando el pesar que conllevó examinarte en este mundo de teatro incesante...




Seré ese sol que te despierta, el alba que te viste de colores y belleza, la noche de luceros que resplandecen y te recuerdan que no eres lo que aparentas, sino lo que emanas desde lo más hondo de tu alma experta...

Y ahora regreso a mi cuerpo de mujer que en la distancia te cuenta, que no hay distancia real para el amor que entre nosostros se mezcla, porque es infinito, inmenso, perfecto y entregado...porque es amor residente de nuestro espíritu enamorado...

Hoy he sido fantasía en un instante, he sido realidad en otro plano, he sido un ser de alas solemnes, cuerpo de éter, mis manos eran luz blanca indeleble, he sido el amor a través del corazón de un ángel que te buscaba en mi presente...
Y en un viaje hacia tu hogar, hacia el lugar donde te escondes, allí, observando tu rostro durmiente, tus huellas, tus pasos diarios en tu caminar inconsciente, te he contado lo que mi alma siente, y te he prometido quererte, te he prometido encontrarte, te he prometido no dejar de esperarte...
Te he prometido, mi amor escondido, que yo no voy a esconderme...

Arael