domingo, 2 de agosto de 2015

TU GUARDIANA

TU GUARDIANA

Yo soy tu guardiana,
el alma que va de tu mano
que te acompaña callada,
descalza de las mentiras
que de tu voz me alejaron.

Soy tu guardiana, tu ser,
el alma que en tu amor habita,
la que se cubre de tu piel
entre caricias de lunas
que te aman cuando dormitas.



Tu guardiana, tu enamorada,
el alma que se entrelaza
en los hilos de tu morada
más profunda y más concisa,
pues soy tú y perforo tu coraza.

Guardiana, amante, esposa
que se mezcla en tu mirada,
esencia que en tu luz se posa,
para borrar el sufrimiento
cazando sombras, curando llagas.


Arael Elämä Araham

sábado, 25 de julio de 2015

SUSURRO DE AMOR

En parajes desconocidos hallé tu voz entrelazada a la luz de la luna. Sonaba como una tenue canción que se convertía en susurro dentro de mi alma, como si me hablaras a mí, como si tu amor se hubiera sembrado en mi corazón a través de tu cántico.
Y cuando me di cuenta de que te llevaba dentro de mi Ser, me había enamorado perdidamente de tu esencia, de tu melodía, del murmullo que nacía cada madrugada, cuando la luna comenzaba a esconderse entre el azul claro del cielo que despertaba.
Creí que eras una mentira inventada por mi mente, la imaginación más hermosa que podría haber creado, la fantasía más sublime, el amor verdadero manifestado en el viento, en la lluvia, en los árboles, los bosques, en la silueta de las nubes que se vestían de anaranjados tonos cuando el amanecer me abrazaba.
Mas un día tus ojos me hablaron entre olas de mar, orillas de encuentros no esperados, abrazos robados, y frases colmadas de promesas de un mañana que debía otorgarnos la posibilidad de estar unidos en el mundo que nos acogía, fuere cual fuere.

Y te creí, y me sentí engañada cuando, con el paso de los años las primaveras continuaron mostrando las flores sin que tú las pudieras acariciar con tus manos, sin que pudieras cubrirme de ellas en inviernos fríos, sin que pudieras deshojar los miedos para entregarme un verano de esperanzas cumplidas, de certezas no interrumpidas.



Mi alma entonces desesperó entre sollozos de culpa, de miedos, de desasosiegos, mas tú, no te rendiste jamás, y me regalaste un millón de cielos, un millar de océanos fabricados con tu amor, con tu consejo, con tu increíble capacidad de amarme a través de lo que soy, de lo que siento.

Y al caminar en este sendero de temores inciertos, el aire que respiraba se convirtió en tus besos, la fragancia de los jazmines en el manto que cubría mis anhelos, y los tulipanes en el rastro que yo iba regalando en mi camino para que tú, mi amor divino, pudieras hallarme algún día sin dudar que era yo, aquella mujer, aquella esencia que te acogió en su corazón hace ya tanto tiempo.

Hasta hoy, corazón de versos adormecidos, hasta hoy que he abierto la ventana para que el fresco aroma estival que me acaricia mientras me desperezo, me hable de tu regreso.

Y aquí estoy, y aquí te espero, y aquí te siento...

Porque el amor no es ese enamoramiento que se apodera de nuestra voluntad y nos ciega de nuestros verdaderos sentimientos, el amor es lo que llevamos dentro, la consciencia de lo que somos y de lo que sentimos, de lo que vemos y lo que vivimos, y en esa consciencia te hallas tú, en mi destino, en mi presente, en el mañana que ya es hoy, porque así lo hemos decidido...

Arael Elämä.

AMIGA - DIÁLOGO POÉTICO - AUDIO




AMIGA - DIÁLOGO POÉTICO

AMIGA

Amiga, ¿tus ojos qué tienen
que hablan con tan poco?

Tienen la pena y el hastío
del cansancio de un alma triste.

¿Merece perder el tiempo de tu ser
eso que navega por el mar de tus venas?

Tal vez no, querido amigo,
mas, ¿cómo allanar las olas
de un mar embravecido?

¿Qué provoca esa tempestad
que aturde a tu corazón
y silencia a tus palabras?

Es el rayo fulminante
del desamor, del desconsuelo,
de amar sin poder ser amante.

Pues ama, que la perseverancia
de los latidos de tu corazón
tendrán el premio a tu constancia
y si así no fuere, siéntente orgullosa
por dar a quien no te ofrece.

Así lo hago y así lo siento,
mas él no sabe, no ve,
no ama a mi alma como mi ser
ama a su piel, con todo mi sentimiento.

Sé libre, vuela con el viento,
canta con el viejo eco,
y exclama a los cielos
que es amor lo que en ti yace dentro.

Sí, es amor, es sueño, es secreto
de mi esencia que vuela,
que se enamora de su océano,
sin importar que él se pierda
en los brazos de otro amor incierto.

Amiga, tú eres ese puro amor,
guardado en el arca de la alianza,
un alma llegará a tu morada
para amarte entre luceros y albas,
y lo incierto, ¡qué importa ello!
si tú, amiga, eres todo lo bello.

Haces que lo que me hiere,
parezca insulso y efímero,
tus palabras me sostienen,
mas he perdido mi rumbo
buscando miradas, caricias y besos
que no llegan, que no están en su mundo.

Amiga, para mí ya eres flor que brota en mi corazón,
y tu rumbo ya es el mío, y cabalgando
juntos por la estepa de la existencia
hallaremos esa alma que vaga en pena
en busca de tu clemencia, tu amor
y tu felicidada plena.




Fuentes de plata resbalan por tus mejillas,
mas no llores hermosa dama,
porque el amor que habita en tu alma
anidará por siempre jamás.

Lloro porque mi gran amor
se marcha amando otros cuerpos,
y eso desgarra, mas quiero llorar,
querido amigo, porque tu voz,
tu cariño y tu amistad,
afloran en lágrimas de contento.

Esos cuerpos no se aman,
sólo sacian la sed de sus deseos,
mas allá del amor, entre melodías
desencadenadas, vives tú con gran pasión,
ese amor puro en tu piel encallada.

Vivo y perduro porque soy
esencia de mar enamorada,
porque no importa que no me amen,
sino que sienta el amor en mi alma.

Amiga, duerme, mi niña, duerme,
y sueña, mi niña sueña,
y viaja con tu alma
y enamora a la luna llena...


Arael Elämä y Juan Alejo Estevez
Todos los derechos reservados...

jueves, 9 de julio de 2015

CREANDO ORILLAS


Sumergida en ti, volando entre tus sensaciones, sintiéndote, abrazándome entera a lo que eres, a lo que soy, nadando entre tus misterios...
Allí, en tus profundidades, a través de tu alma, pura, mía y tuya, escuché aquel mensaje de amor.
Besando la sal de tus labios de agua, me estiré junto a tu mundo, para danzarme entre tus brazos, y permitirme el placer de tu sabor, de la entrega de tus olas cuando entre mis rocas se encontraban, y en un deleite entre tierra y mar, creamos nuestra propia orilla, sedienta de nuestros pasos, de nuestras huellas, de nuestros paseos entrelazados.
Si en ese mensaje había algo más allá de lo que había conocido, se instaló en mi pecho como una estrella más en mi universo, la estrella que daba vida a mi galaxia entera, el sol que iluminaba los senderos y parajes que en mi mundo se creaban...
Fue así como en mi playa se dibujó mi sonrisa, fue así como el amor tomó forma de mujer en mi esencia, fue así como ante ti, supe que había nacido y que con este nuevo cuerpo en el que habitaba, debería encontrarte de nuevo, para crear más orillas...


  • ¿Hacia dónde irás vestida de mujer, ahora que eres humana?
  • A conocer el mundo de la materia, a sentir desde esta nueva vida que soy, en el conjunto de seres que la habitan. Ahora soy una conciencia que comparte un mundo entero dentro de este cuerpo con otras conciencias que lo componen.
  • Sí, por eso te sigo, por eso mi presencia se manifiesta como hombre en este lugar tan bello, por eso también yo quiero ser dentro de este cuerpo y experimentar a través de sus sensaciones y emociones.
  • Te buscaré.
  • Te encontraré.
  • Y cuando lo haga, esta vez yo seré el agua y tú la roca.
  • Sí, mi querida amada, y esta vez la orilla la crearemos a través del amor humano.
  • Y recorreremos el camino hacia el recuerdo, para así ser de nuevo lo que fuimos, lo que somos, lo que seremos.
  • Por eso, mi querida compañera, no quiero que olvides que antes de llegar a eso, los nudos que llevamos, atrapados en la densidad de los pensamientos, y del ego, deberemos desabrocharlos, desnudándonos del atuendo de lo que todo aquello que nos domine y nos obligue a no saber quiénes somos.
  • Lo sé, pero no tengas apuro, compañero eterno, y vive, disfruta, porque nuestras orillas existen en todas partes, porque somos infinitos, porque nada puede separar lo que es unidad.
  • No tendré prisa, mas no demoraré en desearte, porque está en mi naturaleza hacerlo.
  • Y yo no tardaré en llamarte, pero regaremos primero la experiencia con la apertura energética hacia un nivel de conciencia desconocido.
  • Y crecerá así la inquietud de saber más, de recordarnos.
  • Así es, y al hacerlo la llamada se hará intensa, fuerte, y el anhelo nos hará buscar el amor desde el miedo.
  • Y el miedo nos enseñará lo que somos, a través de lo que no somos.
  • Y cuando sepamos que somos amor y siempre lo fuimos, nos fundiremos en nuestro propio océano para luego mirarnos a los ojos y crear otro planeta, con tierra y agua, con nuestras nuevas orillas...


Sumergida en mí, en mi océano, he descubierto que estabas nadando en él, y al adentrarme en tu cuerpo, me he reconocido en ti.
Ahora, compañero, sabiendo que somos creadores de mundos, de tierras y de mares, de orillas, de olas y de rocas, me siento completa, preparada para que el poder de nuestro amor fluya hacia la misión de nuestro propósito más verdadero.
Seguiré nadando en mí, en ti, hasta que el cielo se funda con el horizonte, hasta que el suelo marino se levante y se convierta en montaña, hasta que la tierra se sumerja y nade, hasta que el fuego juegue en el aire, hasta que el viento levante las semillas voladoras y las entrelace, para formar los tiempos nuevos, en un gran viaje, un viaje hacia el mañana de las orillas donde nadie lleve ya tan pesado equipaje...




Arael Elämä

lunes, 25 de mayo de 2015

ESCUCHA LA VOZ...


Perdida, sedienta del abrazo cálido que me habías prometido tantas veces, caminaba por el desierto de la vida que no había decidido vivir, el camino que no había tomado yo por propia voluntad, inmersa en un bosque de desconciertos, de desaciertos, lejos de quien debía ser, aislada de mi propia esencia, apagada dentro de mí misma.

El cielo mostraba siempre las mismas y eternas estrellas, con el mismo mensaje, “mírame”, algo que no entendía, ¿qué debería mirar y por o para qué? Mi alma lloraba a cada insulso paso, por cada respiración sin sentido, por cada pregunta que no sabía responderme.

Y entonces caí en un hueco profundo de la tierra, oscuro, envuelto en un aterrador silencio, en una soledad que me asustaba y que me enloquecía, gritando tu nombre para que me rescataras, para que me salvaras de mí misma, de mi propio infierno.

Mi grito se ocultaba entre mis lágrimas, mi voz se palidecía, mi llanto me ahogaba hasta no permitirme tomar aire, en el sollozo de un alma condenada.

Me ofuscaba entre las tinieblas de mis más terribles temores, buscando la manera de alcanzarte, de tomar tu mano y salir de aquel lugar que me mantenía atrapada.

Pero un día entendí que debía ser valiente, fuerte, y construí una escalera con cada pedazo de mi alma que se había ido desgarrando de mi pecho. Lo que me hizo daño me convirtió en una guerrera, una luchadora que tendría que salir hacia delante sola, enfrentándose a cada fantasma, a cada sombra y olvidar que tú podías estar cerca.

Así fue cómo murió aquella mujer asustadiza, enterrada entre sus dudas, dejando atrás la debilidad, el miedo, la idea absurda de que alguien debía ayudarme, alguien debía sostenerme, alguien debía ver cuánto valor había en mí, pues la única persona que debía amarse y valorarse era yo misma.

Poco a poco, fui curando mis heridas, y mi alma se fue recomponiendo, y entonces, apareciste tú, como un espíritu errante, encerrado en tu propio bosque de dudas, y pasé de ser la anhelante mujer que deseaba ser rescatada a ser la anhelante mujer que deseaba rescatarte desesperadamente.
Arduos aprendizajes que nos pone la vida, o tal vez los creamos nosotros mismos para superarnos.

Cometí dos errores, uno, amarte y desearte a ti por encima de mí misma, otro quererte liberar, cuando ya había descubierto que sólo uno mismo puede hacer tal cosa.



Así que mi alma, cuyo amor hacia ti era tan grande como la fuerza que había ganado en mi búsqueda interior, te envió un susurro como llave para tu liberación, mientras yo continuaba mi paso hacia mis sueños, que ya lograba atisbar como una realidad que se asomaba frente a mí y me hacía sonreír.

No quise renunciar a mi propia sonrisa, a mi felicidad, pero miraba hacia atrás para verte, para seguir susurrándote desde mi ser donde estaba la salida de tu cárcel, porque, a pesar de todo, aunque yo estaba ya entrando en otros mundos de amor y de luz, si tú no lograbas escapar de aquello, algo de mí se quedaría contigo... Mi voz...

Mi voz, que siempre te acompañaría, siempre, para guiarte, para cuidarte, para que un día, pudieras devolvérmela mientras yo te entregaba la mirada que tú me regalaste aquel día en nuestra despedida, en otros mundos creados a través del sueño, ilusión que quedó grabada en mis pupilas...

Arael Elämä

viernes, 1 de mayo de 2015

CUANDO EL ÁNGEL ABRIÓ LAS ALAS Y SE LIBERÓ

Se levanta herida y sangrante, sus alas blancas están mojadas, pero es un ángel que lucha, que no se rinde con facilidad, aunque esta vez sabe que debe morir para poder salvarse y liberarse.

Morir no significa exactamente desaparecer, sino permitir que las penumbras sean transmutadas y el perdón en su interior reine para que su alma renacida se eleve y le devuelva la vida, la verdadera y anhelada vida...

Arde dentro de la llama que desde su corazón comenzó a avivarse, llama trina que se alimenta del amor que le ilumina, y se entrega, se entrega y su energía se arremolina. En espiral, toda la luz que es se entrelaza entre colores dorados y azules, es su esencia divina...





Y se posa con sus alas encendidas, con sus ojos llenos de estrella y habla hacia el cielo con su mano en el pecho, sintiendo que por fin está viva...

Y habla a todos los que la miran y la aman, o la envidian...

"El viento ha hecho añicos el ayer, la llave de mi alma se perdió entre los escombros del dolor que me arañó y me arrancó de mi presencia, pero hoy he renacido de nuevo, otra vez más, dispuesta a alzar mi vuelo...

Danzo con las nubes, me río, juego, soy la hoja que revolotea jugando entre tus sueños, me deslizo, me pierdo, me encuentro, viajo por la corriente del río, para unirme al mar, sin orden, ni sentido, sólo porque esa es la función que sigo...



Me quité la máscara, sí, la coraza cayó cuando me encontré conmigo, y al mirarme me sentí y me enamoré de la idea de estar en este lugar dormido, para poderlo despertar y ver cómo se desperezan los montes, las flores y los olivos, para verte a ti abrir los ojos, mi querido amigo, para darte amor, para darte mi cariño, mi mano, mi cobijo...

Soy el sueño de lo que nunca he vivido, por eso vivo, por eso grito, por eso bailo entre las aves mientras respiro...

Y tú me alcanzas cuando te miro, para ser como yo, para imitar mi brillo, para que así otros te sigan a ti y se unan en nuestro camino...

Si enciendes la luz de tu alma, otros relucirán contigo, así que danza en este juego, para ser el sol y cantar entre los rayos de tu corazón adormecido, despiértalo y ven aquí conmigo...


No te daré riquezas, ni te prometeré castillos, sólo te daré la magia de lo que significa estar vivo, devolveré a tus ojos la esencia de lo que no ves tras las rejas que te mantienen cautivo...

Sueña, sé mi compañero, y deja que otros hagan lo mismo.

El arte te dará las alas que precisas para iniciar este nuevo recorrido...

Así que baila, pinta, escribe poesía, sé el rey de tus cuentos de fantasía, sé la música, la voz, el lienzo, acuarela y partitura, y ríndete pleitesía...
Sé escultura, mármol, diamante, color, pincel, sé la maravilla que te haga crear para ser parte de tu vida, tomar las riendas y no sufrir más, ser sólo alegría...

Sueña, sé aire, viento, y deja que el amor sea tu alimento...

Tu alma te guiará en los momentos en los que te quedes sin aliento, y si te pierdes, te mostrará la salida...

Se acabó la tristeza, hoy comienza tu nuevo destino..."

El ángel reparte su luz con un suspiro, para que quien lo desee dance dentro del nuevo círculo de la nueva humanidad concebida, un nuevo mundo ha nacido...

Arael Elämä Araham