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sábado, 25 de julio de 2015

AMIGA - DIÁLOGO POÉTICO

AMIGA

Amiga, ¿tus ojos qué tienen
que hablan con tan poco?

Tienen la pena y el hastío
del cansancio de un alma triste.

¿Merece perder el tiempo de tu ser
eso que navega por el mar de tus venas?

Tal vez no, querido amigo,
mas, ¿cómo allanar las olas
de un mar embravecido?

¿Qué provoca esa tempestad
que aturde a tu corazón
y silencia a tus palabras?

Es el rayo fulminante
del desamor, del desconsuelo,
de amar sin poder ser amante.

Pues ama, que la perseverancia
de los latidos de tu corazón
tendrán el premio a tu constancia
y si así no fuere, siéntente orgullosa
por dar a quien no te ofrece.

Así lo hago y así lo siento,
mas él no sabe, no ve,
no ama a mi alma como mi ser
ama a su piel, con todo mi sentimiento.

Sé libre, vuela con el viento,
canta con el viejo eco,
y exclama a los cielos
que es amor lo que en ti yace dentro.

Sí, es amor, es sueño, es secreto
de mi esencia que vuela,
que se enamora de su océano,
sin importar que él se pierda
en los brazos de otro amor incierto.

Amiga, tú eres ese puro amor,
guardado en el arca de la alianza,
un alma llegará a tu morada
para amarte entre luceros y albas,
y lo incierto, ¡qué importa ello!
si tú, amiga, eres todo lo bello.

Haces que lo que me hiere,
parezca insulso y efímero,
tus palabras me sostienen,
mas he perdido mi rumbo
buscando miradas, caricias y besos
que no llegan, que no están en su mundo.

Amiga, para mí ya eres flor que brota en mi corazón,
y tu rumbo ya es el mío, y cabalgando
juntos por la estepa de la existencia
hallaremos esa alma que vaga en pena
en busca de tu clemencia, tu amor
y tu felicidada plena.




Fuentes de plata resbalan por tus mejillas,
mas no llores hermosa dama,
porque el amor que habita en tu alma
anidará por siempre jamás.

Lloro porque mi gran amor
se marcha amando otros cuerpos,
y eso desgarra, mas quiero llorar,
querido amigo, porque tu voz,
tu cariño y tu amistad,
afloran en lágrimas de contento.

Esos cuerpos no se aman,
sólo sacian la sed de sus deseos,
mas allá del amor, entre melodías
desencadenadas, vives tú con gran pasión,
ese amor puro en tu piel encallada.

Vivo y perduro porque soy
esencia de mar enamorada,
porque no importa que no me amen,
sino que sienta el amor en mi alma.

Amiga, duerme, mi niña, duerme,
y sueña, mi niña sueña,
y viaja con tu alma
y enamora a la luna llena...


Arael Elämä y Juan Alejo Estevez
Todos los derechos reservados...

viernes, 3 de abril de 2015

REFLEJO

Dedicada a mi amigo Juan Alejo Estevez, por su sencillez, por su alma, por su humildad, por su amistad... 

REFLEJO...
Y su alma lloraba lo que su boca callaba,
y su corazón soñaba, lo que su mente,
cautiva de ideales imposibles,
dibujaba entre horizontes y albas...

Y su pecho brillaba como una estrella
con colores relucientes y sutiles,
su destreza entre sus manos era huella
de poesía y de amor impredecibles...

Y en su canto silencioso se entregaba
a los miedos que con fuego se encendían
para clavarse en su destino caprichoso,
como lanza, como flecha, como daga...

Caballero noble que se viste de lacayo,
que se aventura al mundo firme
enamorado del amor, herido, triste,
con poemas bellos impresos en su sayo...


Siembra bondad y se diluye en su cobijo,
yermo de sus sueños, mas valiente,
proclamando sus letras como entresijos
que nacen de su alma oculta y obediente...

Es vebo y es eterno, fulgor secreto,
sólo su esencia sabe cuánto ha sufrido
en la batalla de esta vida de esperpento,
mas de bondad y de ternura él es ungido...

Y su alma lloraba lo que su boca callaba,
y su corazón soñaba y sentía en el presente
aquellas momentos que creía irrepetibles
en el lánguido latir de su esperanza...

Y su pecho brillaba como una estrella,
otorgando estrofas hacia almas afines,
sigiloso amor hacia mujeres bellas,
aguardando a su ella en cielos sin confines...

Y mientras espera, escribe...
amante escriba de versos de trobador
que se expresa y que concibe
poemas cubiertos de albor...

Arael Elämä Araham...
Aroma de Cristal.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

AHORA

Ahora que ya no soy,
entre la niebla de mi desidia,
me despido de tu voz,
salgo a volar,
soltando amarras
para dibujar mi nueva vida...

Ahora que ya no eres,
sólo sé que soy amor
que nada en aguas
para naufragar,
al saber que no me amas
para llorar por este error...

Ahora que ya no somos,
me levanto de mi muerte,
me desprendo de la rabia,
renazco para amar,
sacudiendo mis alas
para alcanzar mi presente...

Ahora que soy lo que soy,
ya nada me duele,
nada me pertenece,
sólo esta flor,
la que siempre he sido,
la que en la noche florece...



Ahora que tú eres tú,
bésame y olvida los besos
que te alejaron de mí,
de tu alma,
de la promesa de amor
que nació de mil destellos...

Ahora que todo está en su lugar,
ya no tengo más miedo,
te busco, te encuentro,
te veo,
y al instante puedo amar
todo lo que yo anhelo...

Ahora que te recuerdo,
ya no hay más misterio,
venero tu historia entera,
la respeto,
mas soy sólo un silencio
fugaz que ya no espera...

Ahora, mi dulce amor,
te abrazo con todo mi fuego,
mientras camino hacia
otro lugar,
donde no sufra el ego,
donde sea sólo magia,
donde exista el desapego...

Arael Líntley

domingo, 26 de octubre de 2014

ME IRÉ


Soy sólo brisa marina,
sal que se pierde en el agua,
beso de luz, labios de miel,
verso fugaz de mi alma,
cielo de mar, nube de sol,
calma escondida en la piel,
que se ilumina,
que se dibuja en tu ser
para mostrarte el amor.


Plumas de nácar azul,
refugio de tus andanzas,
lecho de tu corazón,
mirada de certidumbres,
mujer vestida de tul,
para amarte con sazón,
sin costumbres,
sólo con lo que yo soy,
sólo con lo que eres tú.


Si al contemplar mis pupilas
borro tus pensamientos,
es porque soy un relato
escrito en lo que tú miras,
hallado en tus sentimientos,
esquivo de lo que tanto
tiempo creíste que era mentira,
soñando que fuera cierto.



No vengo a robar tu vida,
ni tus ideas, ni tu tiempo,
llegué como un soplo
de un nuevo aire fresco
al escuchar tu llamada
envuelta entre tus lamentos.

Cierro los ojos y te veo,
inmerso en tu mundo,
tan lejos, tan cerca,
y ante ti desaparezco
para ser música y susurro,
para que tu luz se engrandezca,
mientras yo sólo deseo
que tu alma sane y crezca...


Esa es mi forma de amarte,
de ser amor fuerte y sincero,
de darme sin que me veas,
de coronarme con tus talentos,
para que te comprendas.

Somos como dos ríos
que siempre fueron uno,
agua de estrella dividida
en una ilusión, fantasía
de que no estamos unidos,
mas la verdad ya la adivinas...


Soy más un hogar
que un abismo de dolor,
soy más tu propio ser
que una isla donde llorar,
no soy sólo una mujer,
soy espíritu, soy voz,
soy tu oculta realidad...

Pero me iré,
si así tú lo prefieres,
me iré,
aunque no me vaya nunca,
aunque siempre esté presente,
si el temor te sobrecoge,
si este amor a ti te abruma,
si no entiendes que me quieres,
aun siendo una idea absurda,
me iré,
bendiciendo tu experiencia,
para que halles tu camino,
reencontrándote en tu esencia,
más hermosa y más pura...

Y allí, en ti mismo,
me descifrarás sin más,
en un momento tranquilo
cuando tus alas abras
y te eleves hasta cielo
para saberte hallar.



Arael Líntley

miércoles, 24 de septiembre de 2014

TENGO DERECHO A LLORAR

Tengo derecho a gritar,
a sentir esta rabia vibrando
en el centro de mi alma
mientras suplico no llorar,
no volar para caerme
al mirar al cielo soñando...

Tengo derecho a pensar,
a ser humana y rendirme,
a detener el tiempo un segundo
y desgarrar mi garganta
con el gemido del cansancio
por este paso que me hiere...

Tengo derecho a dudar,
a no creerte, a no creerme,
a dejar mis lágrima brotar,
a escapar de este mundo
que no me pertenece,
que me daña y me ensombrece...



Tengo derecho a necesitar
que me tiendan la mano
y me levanten con amor,
me ayuden como lo hago
muchas veces también yo,
porque mis alas se rompen...

La esperanza a veces se pierde...

Tengo derecho a buscarla,
a nadar en mis miedos,
en mis desconsuelos,
en la tristeza y la añoranza,
para hallarla y mantenerla
en mi corazón, aun sin poseerla...

Tengo derecho a implorar,
a manifestar que una piedra
al tocar mi alma a veces
haga sangrar mi inocencia
y me salpique toda entera
de la sombra, y me derrumbe...

Tengo derecho a desear marcharme,
escapar de aquí, no quiero quedarme...

Cierro mis ojos y miro de verdad,
sé que no soy este esperpento,
pero hoy sólo quiero llorar
para matar lo que estoy sintiendo...

Cubro mis llagas con sal,
sé que eso no es correcto
pero ya no puedo más...
sólo deseo dormirme
y despertar en un mundo perfecto...

Arael Líntley

viernes, 13 de junio de 2014

MELANCOLÍA



Una dulce voz se ha posado en mi garganta, suena como el azúcar, como la miel, se derrite en mis labios, y susurra la tristeza de un pasado que no comprende el alma, un destino que no concierne a mi mente, un camino que se hace mientras ando...
Me mantengo a la escucha de sus palabras, que son como notas de un piano que navega en la nostalgia, como melodiosas frases de amor tenaz, amor profundo, amor de ese en el que me adormezco serena, mientras mis párpados se desmayan y mi corazón ralentiza su latido para ajustarse al de mi esencia...

Persigo tu corazón entre la niebla del anhelo, combatiente eterna entre la adversidad de lo infinito, descubriendo mi fortaleza, mi desasosiego, mi capacidad de dar, de caer y volverme a levantar, de enfrentarme a mi temor más fiero, siendo fe en mí misma, confiando, comprendiendo...

A veces creo que perderé mi último aliento sin hallarte, pero no me pierdo, no soy débil, no me vence el miedo, ni la oscuridad que me acecha entre las olas del mar de mis lamentos, soy frágil y vulnerable, sólo si así lo quiero, sólo si ser lo que soy es ser un alma sensible y desnuda en un lugar de armaduras de hierro...

Te he hallado, y se ha abierto el cielo, una luz se me ha clavado, me ha extasiado, mi leve dolor de melancolía que cantaba breve en mi pecho, se ha despedazado en tus manos, cuando me has mirado desde lejos, y yo, extremadamente muerta en mi deseo de ser el rayo que te alcance para darte lo que llevo en mi alma impuesto por quien seré siempre a lo largo de los tiempos, he sucumbido a mi propio amor, amor de ego, obviando el hecho de que tú ya no eres sólo algo etéreo, que tu mente es como un veneno de olvido que se cierne sobre lo que todavía no se ha unido, sobre lo que eres, ser desconocido...

Giro y giro entre mis extremos, desde lo más alto te miro y de beso, te guío y te expreso, mas cuando decaigo, soy víctima de mis complejos, de mi pavor a tu presencia esquiva, que se convierte en ausencia indiferente en mi mirada dolorida...

No sé quién soy cuando tu me olvidas...

Si no me recuerdas, ¿por qué habría de saber yo quién soy?



La tenue lágrima de mi alma se diluye con el agua de mi saliva, la cual se desdibuja en el beso nunca regalado, en la calma de mis heridas lamidas, en el pozo donde bebo tu amor a escondidas...


He naufragado, una vez más, y he sido rescatada de mi silencio, de mi inquietante desvelo, voy en busca de mi elevación, de mi norte, la dirección de mi sino, dirigiendo valiente el timón de mi barco en este océano de oscuros torbellinos, tratando de ser la diosa de amor que prometí ser para alcanzarte, para salvarte de tu propio olvido...un olvido que se me hunde en lo más hondo como un cuchillo...

Pero prosigo, con la mano de la melancolía tocando mi hombro en cada puerto, en cada intento de entrar en tu vida...en cada amarga caída...

Caminaré descalza ante tus ojos, para que me veas algún día... cuando permita que la estrella de mi alma sustituya a la melancolía...


Arael Líntley

domingo, 20 de abril de 2014

EN LA NOCHE FRÍA

Salir a la oscuridad de la noche fría...
sentirte, como siempre, en la lejanía...

Y es ahí cuando más te amo,
cuando más te extraño,
cuando más ausente me invento
de tu vida, de tu cuerpo,
de lo que tanto anhelo en mi alma,
alma que se escapa de mí misma,
para tenerte en mil encuentros,
para no llorar más esta pena,
para no sufrir más esta mentira...

Salir a la oscuridad de la noche fría...
pensarte, como siempre, en la lejanía...

Y es ahí cuando más me pregunto vacía
por qué tiene que ser así nuestra vida,
por qué me olvidaste si aún me añoras,
y en las estrellas me buscas e imploras
que te halle antes de que la noche venza,
y la nieve brote en la cima de tu camino
marcando un final que se demora,
mientras viajas hacia el error de nuevo,
triste burla que te roba de tu destino...

Salir a la oscuridad de la noche fría...
amarte, como siempre, en la lejanía...



Y es ahí cuando más muero en mis miedos,
cuando menos vivo y menos quiero,
cuando más me daño y más renazco,
entre lágrimas y sangre yazco,
y del despertar siembro mis huellas,
huellas que te claman y te gritan,
y con tus silencios me complazco
al desnudarme de impaciencia
y comprender que ya no hay prisa...

Salir a la oscuridad de la noche fría...
soltarte, como siempre, en la lejanía...

Dejarte ir para que alces tu vuelo
sentirte vivo, libre y bello en mi cielo,
para ser amor aunque no lo sepas
ser yo oculta en tu alma y completa,
portergada por tu pasado y tu mente,
deseando que me presientas pronto,
dentro de ti soy, existo y me esperas,
mas no me ves, ni me tocas,
soy un sueño intangible y sordo...

Salir a la oscuridad de la noche fría...
-¿dónde estás?- como siempre, en la lejanía...

Arael...