Bienvenidos a mi punto de encuentro conmigo misma, donde dejo volar la imaginación, donde las palabras se reescriben desde lo más profundo de mi Yo, donde mi Ser se expresa con el idioma universal del amor, donde mi mente se desmaya entre versos y frases del corazón... Bienvenidos a mi mundo, al mundo mágico del alma..
Ayer
perdí la esperanza, me ahogué en la pena de la distancia, me
entregué a la muerte de mi alegría, de mi fortaleza adormecida por
el cansancio de este camino que se me escapa entre las manos...
Como
el viento me removí y me deshice de la ilusión que me guiaba, me
embriagué de la tristeza que persigue a mi alma..
La
añoranza me clavó su daga, me marcó con la huella del dolor por no
tenerte, me arrancó la calma, y me invitó a ser la víctima de mis
propios miedos...
Hoy
es un nuevo día...
Regreso
de un viaje donde perdí todo lo que era, donde no hallaba mi nombre,
no hallaba mi senda, mi paso se hizo lento, me arrepentí de los
errores de mi pasado, porque tal vez, sin ellos te habría alcanzado,
me habría movido en tu mundo y nuestros caminos se habrían
cruzado...
Ayer
supe que no subí en el tren que me esperaba y me quedé sola en un
andén desconocido, buscando la manera de alcanzarme, de
encontrarte...
Por
mi cobardía, nos confundimos...
Hoy
es un nuevo día...
Asumo
los errores de la que fui, hoy comenzaré a rescatarme, a ser quien
debía ser, se dice que nunca es tarde, la valentía es ahora mi
aliada, la perseverancia, el ímpetu de no continuar extraviada, en
este mundo que se me hace tan inmenso sin ti...
Hoy
es un nuevo día...
Soy
más fuerte y más sabia, y aunque suba a aquel tren que hoy vuelve a
pasar frente a mí tal vez ya no sea nuestro momento, y aun así,
nuestro pacto es más férreo que cualquier temor a que tú ya no
estés dispuesto a cumplirlo...
Seré
quien debía ser, quien soy en realidad, me mostraré ante ti, y te
ofreceré la oportunidad de cumplir nuestro propósito juntos...
De
todo esto me queda el deseo de permitirme volar, de crecer y de
complacer los anhelos de mi corazón...a través del arte, a través
de la expresión de mis sentimientos y emociones mediante la palabra
escrita, mediante todo aquello que mi alma me reclame...
Hoy
es un nuevo día...
La
que ayer murió hoy renace triunfante...
Por
mí misma, por ti, por todo lo que he venido a hacer en este lugar,
pues así lo decidí desde mi ser...
Hoy
se cierra ya el ciclo de la autocompasión...que el universo me
guíe...que me oriente hacia lo que ha de acontecer...
A veces, en el silencio de mi mente, cuando mi desconexión con mi corazón se hace presente, cuando mi sabiduría interior es cuestionada por mi ego, por mis dudas y por mi miedo, mi cabeza no para de dar vueltas, hasta acabar extasiada de dolor o de tristeza... y eso es debido a las demasiadas horas en las que la incertidumbre se apodera de mí, nublando mi verdad...
Entonces, mi creatividad explota en su versión más melancólica y deprimente, una versión que nace de lo más profundo de mi añoranza, pero que me rescata de la sobria realidad que mi mente percibe, opuesta en su totalidad a la verdad de mi alma... Pero aún así, lo que nace de mi alma artística a través de esas emociones de tristeza, merece que le preste atención, que lo publique y que haga su función sanadora en mí, y su función de espejo en otros...
Lamento la amargura de mis próximas palabras, pero no puedo, ni debo borrarlas, han formado parte de mí en un momento determinado de mi vida, no son mentira, aunque no sean verdad elevada, no están escritas para desalentar a nadie, están plasmadas en un afán desesperado de que mi otra mitad me escuche, en un instante de locura, deseando ayudar a que otras mitades de otros puedan oír el lamento del corazón de su alma gemela a través del mío. Las mitades ya despiertas, que conocen la identidad de sus almas gemelas, y que han estado sanando y aprendiendo para su unión y reencuentro, esperan pacientes a que su amada mitad se desperece y se de cuenta de que tiene delante de ella a su alma gemela... Sin embargo, todas sentimos la amargura del miedo al olvido aunque sea sólo durante un absurdo minuto, miedo de que la otra parte no recuerde, ni reconozca a quien le ama, busca y espera desde siempre y para siempre..
Ese minuto de dolor está plasmado en estas próximas frases llenas de poesía, pero son demasiado tristes, demasiado...
DEMASIADAS HORAS
Demasiadas
horas...demasiadas, entrelazada en mis pensamientos, demasiadas
evadida, perdida en ti, sin hallar respuestas, ni preguntas, sin
lograr acallar este desaliento...
Demasiadas
horas encerrada en mi cueva, deseando volar hacia alguna parte que no
encuentro, royendo mis temores, lamentos y preocupaciones, quehaceres
de este mundo que me envuelve y me aprisiona, que me desequilibra y
me golpea...
Y
es que me extravío en mis anhelos, y me olvido de que vivo en este
cuerpo, de que las normas de lo que me rodea, se hacen visibles ante
mi mundo, lugar bello, ajeno a lo que no deseo...
Demasiadas
horas huyendo de lo que no quiero, desquiciada de amor, de
sueños...demasiadas horas cuidando mis destellos, aun sin ser una
estrella que brilla, me convierto en un lucero, y no recuerdo que soy
humana, porque ya no puedo, no puedo, no puedo...
No
puedo entender qué hago aquí, no puedo...
Demasiadas
horas en este desasosiego, horas consumidas en mi memoria, tratando
de entender lo que no entiendo, saltándome minutos en el tiempo, y
días, y meses, hasta nuestro futuro encuentro...
Demasiadas
horas sin creerme, y creyendo, ante las dudas de mi mente amarga que
reclama que me rinda, pero si lo hago, muero...
Ojalá
me escuches tú, mi ángel, estando en alguna parte donde mi voz te
alcance, donde sepas en algún momento, en tu alma, que la tristeza
ha hecho alarde de mis pesares, se ha hecho visible, palpable, me ha
cazado en esta tarde mientras intentaba recordar cómo olvidarte,
para no dañarme, para no arañarme, para no ansiar tanto que tu amor
me halague...me embriague, me engalane...
Demasiadas
horas cuestionándome, enamorándome, rebuscando en mi alma las
palabras de consuelo que me abracen, que reemplacen el calor de tu
cuerpo, de tu respiración encendida que el corazón me abrase, que
me ayuden a escapar de mi deseo de besarte, de amarte...
Mis
horas se mezclan con tu ausencia, se deshacen entre mis lágrimas que
te nombran mientras te escondes, me borras, porque no me sabes, no me
hallas, no me recuerdas... Mi espíritu arde en la llama de este amor
que me convierte en fuego sagrado, chispa divina que te acaricia sin que
lo sepas...sin que me veas...
Demasiadas
horas cada día, demasiadas horas desubicada, perdida, vencida...
Hoy
son ya demasiadas horas las sumidas en la ilusión de lo que no es,
en la ascesión hacia un saber que me late en el alma, pero que me aleja
de mi parte humana... No asimilo todo esto, no asimilo nada...
No
logro confrontar lo que hago aquí, me siento abandonada...
Demasiadas
horas deseo irme, marcharme, volar a algún lugar donde me quede sólo
en un buen recuerdo, y que quienes me conocieron sepan que amé y
que el amor fue muy sincero, pero no quiero estar más aquí, no
quiero...
Atarme
a este lugar...en fin, fue algo que hice por ti, por hacer algo
grande, algo bueno, algo juntos con nuestro amor eterno... Pero si no
te hallo, si no te encuentro... demasiadas horas sin ti, qué
desconsuelo...
Navegantes nocturnos, navegantes diurnos, que surcais mundos virtuales, tejiendo nuevos horizontes, bebiendo lunas, amando al amor, regalado sonrisas, poemas...
En este oceáno de magia, os regalo una rosa, para que os meza el alma, os acaricie en las caricias que vuestro corazón anhela, para que sane las heridas que en vuestro Ser anidan, para que colme de abrazos a quienes en la soledad se cobijan... En este universo donde a veces nos cruzamos, os entrego música, esencia divina del alma creativa, melodía suave que os llene de vida, aunque la nostalgia emerja convencida de ser la protagonista en esta noche esquiva, o en tu día en el país que habitas...
Navegantes que siento en la cercanía de esta lejanía, os doy las gracias por los pequeños encuentros, por vuestras palabras hermosas, regalos que mi espíritu atesora y cuida...
Cada nota que suena, dulce, lenta, me cautiva, y cautivada os envío la luz que de mi cuerpo se me escapa alegre para compartirla...
Tal vez, en algún momento en el que se acuerde de mí el Universo, me ayude a hallar por fin un puerto para que descanse...tal vez, en algún instante en el que os recuerde lo Único, halléis vuestro puerto, vuestro amor, y vuestra alma se desmaye entre la felicidad y el destino de la serenidad que os aclame, siendo serenos en vosotros mismos, para que vuestro amado o amada en vuestra calma os hable...
Y yo... prosigo mi viaje... entre las olas bravas de este mar que es mi hospedaje... Anhelando tierra firme, para que mi alma logre sosegarse...
Mas mientras dura este tránsito, en este que es mi traje, mi barco vuela libre, enamorado de su peregrinaje...
He visitado
mil lugares, mil estancias, he compartido mil escondites, mil países en tus
deseos dormidos…
He conquistado
contigo aprendizajes hermosos, otros más sufridos, otros complicados, incluso
algunos que no has comprendido…
He sentido
en mi alma los besos que no eran míos, porque sí eran míos, a pesar de que
otros labios bebían la miel de mis suspiros, anhelo de mi ser que se disuelve en
tu pecho para colmarse de ti hasta extasiarse con el amor que sientes, aunque
no sea conmigo, con el poema de la luz de tu cuerpo entrelazado a otro mientras
me buscas sumergido en su alma, en sus gemidos…
He
llorado cada lágrima que has sufrido, cada dolor, cada herida que en el amor
has padecido, acompañándote en tu largo destino, tu camino, decidida a amarte
en cada amor, a calmarte en cada caída, sin importarme si al amar a otra te
olvidabas un poco de lo que nos une, lo que siempre nos ha unido, un amor que nació
antes de ti, antes de mí, antes de ser humanos en este mundo sin sentido…
He abrazado
tu cuerpo dormido, protegiéndote desde mi mundo de sueños, donde me amas alegre
en el recuerdo de lo que somos y en la fusión de nuestra energía en la llama
del amor santo que sentimos…
He acariciado
tus manos, regalándote mi perfume, fragancia de mi espíritu entregado, porque
todo mi yo te ama, y no hay hendedura de mi existencia, álmica o humana, que no
te ame y adore de una forma eterna, sobrenatural, sagrada…
Y en la
distancia de nuestros seres humanos, que se mueven en este mundo social que nos
separa, yo te amo…sin condiciones, sin reservas, sin miedo, sin barreras…
En la sutileza de tus actos esquivos, en la amargura de tus bellas palabras, percibo tu dolor y lo miro... Es tu tristeza parte de mí, como lo es la mía en tu alma, y entre tus solemnes lágrimas marcadas con el nombre del desengaño, o de la mentira que se dibuja en tu vida desde tu mente dormida, duermen mis besos perdidos que se abrazan a tus párpados para ser correspondidos, amados, sentidos... En cada locura vivida, en cada emoción que en ti anida, se me escapó la cordura y se pintó en colores mi esencia, mi vida... Y en tu sonrisa buscada se me posó la estrella que siempre adoré entregada, y que nació del amor que mi pecho cada día cuidaba... En lo invisible mantuve la calma que el mismo silencio entraña, descubriendo tu mundo en mi mundo, tu anhelo en mi deseo de desvelarte quien soy, y mostrarme para que veas más allá de lo que tu inconsciente recuerda o emana...
Mas sigo siendo un secreto, una palabra reinventada, una elección equivocada que te desgarró de sufrimiento el alma, una experiencia terminada que germinó como fracaso y entre tus manos aún se escapa... En el desahogo de mi mente humana, todavía persigo horizontes para alcanzarte, pero nado en un mar de aguas saladas, y tú te encuentras ávido de amor por conocer agua de río, agua lejana... En el universo soy sólo un te amo que se pierde en el eco de tu sueño, pero ahí me cuelo y te estremezco, danzando con tu espíritu me elevo, te elevas, complaciendo nuestro anhelo, deshaciendo los nudos de la amnesia de este tiempo fugaz que vivimos siendo cuerpos... En otros planos te soy, me eres, en este lugar...te siento, te percibo, te beso, te miro, te leo el amor y el miedo, te mimo... En tu burbuja de realidad creada, soy un suspiro... pero soy tu gran suspiro...y con eso... amándote respiro...
Hoy he vuelto a verte en sueños, como en algunas ocasiones, oculto entre las sombras, sin rostro, sin identidad... Como siempre, pocas fueron las palabras que intercambiamos, sin embargo, tu energía invadió por completo la mía, mi corazón danzó con el tuyo entre destellos de luz y de amor, y supe que no me habías abandonado... Tu abrazo cálido me estremeció y me emocionó, me transportó a tu alma, y en mi regocijo me desmayé entera en tu espíritu, me desdibujé en el borrador de tu cuerpo etéreo, aunque físico ante mis manos, ante mis sensaciones...
Te sentí respirar cerca de mí, y tu aliento de terciopelo rozó mi cuello y me deshizo los enredos del dolor en un segundo, recordándome que nunca te has ido, que sigues conmigo, que no te irás... que siempre estuviste y estaras... Desperté esperanzada, hundida en la más hermosa felicidad que jamás he sentido, con la certeza de que esta experiencia es inigualable, tal vez parezca poco, pero para mí ese segundo eterno en el que el contacto se hizo brillo en mi Ser, fue toda una vida de amor encendido, de gozo del alma, de alegría para mi corazón confundido por el miedo de mi ego... Hoy he soñado contigo.. Arael...